houseman escribió:Esto que mencionas es a lo que hacía referencia con la frase de Churchill. "Si haces eso te incendian el país". Nos vamos a convertir en un museo de cera para que los gremios, empleados públicos y políticos no se enojen, deberíamos rebautizarnos como "La venecia de sudamérica".
Y no coincido para nada con tu visión, los peronistas son chorros, perversos, sinverguenzas, acomodaticios, pero no *******, a ellos les conviene un Cambiemos shockeando, desgastandose y ellos preparandose para agarrar el juguete arreglado, estoy convencido que un paquete de ajuste hubiese tenido el ok del peronismo, simplemente porque a ellos les conviene. Pero ni siquiera lo intentaron.
Segundo punto: Hay una lección de nuestra historia moderla que tenemos que aprender: ¿Por qué el peronismo puede gobernar y los otros se caen?
Porque el peronismo shockea y no se le mueve un pelo. Menem shockeó, Duhalde shockeó, Alfonsin se cayó y de la Rua también.
Tercero: Ley de Reforma del Estado. No hace falta ni siquiera pasar por el congreso.
Resumiendo, todo indicaría que el país se va a incendiar porque si haces algo distinto el país se incendia.![]()
Saludos.
En primer lugar, en "la calle" no tenés al peronismo, sino acompañando; tenés fundamentalmente al kirchnerismo -ahora estamos viendo por qué buscaron un estallido desesperadamente desde el primer día- y a la izquierda. Y con eso tenés quilombo asegurado y permanente.
Hace un par de meses, el peronismo -y el resto de la fauna- te votó en ambas cámaras retrotraer las tarifas. La parte del Gasto -o del déficit- que menos repercute en los sectores más bajos. Más claro que eso ...
Y fundamentalmente: las circunstancias en que asumieron Menem y Duhalde -me refiero a lo que se palpaba en el bolsillo y en la calle- no tienen ni remotamente nada que ver con diciembre de 2015. Y eso es clave. El argumento de la bomba que iba a estallar, no servía. Lo que no se siente ahora, no existe.
Menem agarró con una hiper y Duhalde con ... de todo. Hasta asambleas barriales, copadas por troskos.
No tiene nada que ver con el 2015, aunque las perspectivas de mediano plazo fueran sombrías.