La ganancia ajustada por inflación, ya sin distorsiones por reajustes financieros, fue de casi 1 dólar oficial por acción cuando todavía faltan inaugurar 2 obras este año (San Lorenzo la más importante de todo este ciclo de expansión y el cierre de ciclo de BL que quedará para fin de año). Más temprano que tarde esa ganancia (real) se va a venir en efectivo vía dividendos.
El 25% de dividend yield es algo que no tiene nombre, pero hasta es posible un 50% como en el caso de Ausol. Con esas tasas, los dividendos van creciendo como una bola de nieve, y cualquier hijo de vecino puede hacerse de una renta considerable. País generoso.