sabrina escribió:cuando era chica, en la plaza de la vuelta de mi casa había una calesita. Yo iba todos los días y una vuelta me encontré un monedero. Y mi abuelo me hizo dárselo al dueño de la calesita por si la señora volvía a buscarlo. Tanta fue mi frustración que aún hoy recuerdo el suceso y eso que pasó mucho tiempo
Qué abuelo empomador, che