No pretendo dármela de superado, odio perder guita... pero realmente la felicidad pasa por otro lado.
... el Martes por ejemplo tuve que trabajar de noche, por disponibilidad me quedé a dormir en el trabajo... mi hija de un año y medio no paraba de llamarme, se durmió vencida por el sueño a las 00.30 hs... ayer por la tarde, cuando llegué del trabajo, salió desesperada a recibirme... ese rostro, esa sonrisa NO TIENE PRECIO... claro, para todo lo demás Mastercard.
Tenes razón, yo trabajo en un hospital y ves cosas que te hacen repensar tus prioridades, yo estaba de guardia la noche de Cromañon, (30 de diciembre), llegue a casa el 31 , abrace a mi hija y a mi esposa y te juro que no podía brindar a la noche porque veía la cara de los padres que buscaban a sus hijos por los hospitales y otro casos más duros.
Esas cosas son las que valen, pero tambien hay un mundo mejor, lástima que es muy caro.