Teniendo ahora un panorama más claro mirando hacia atrás, estoy completamente seguro de una cosa. Si hipotéticamente, alguien me dijera que no tengo escapatoria, que voy a ser identificado por el resto de mi vida como un pelo tudo, pero que la única posibilidad que tengo es elegir si quiero ser tan pelo tudo como Insaurralde, o tan pelo tudo como Adorno. Bueno, con los ojos cerrados, toda la vida elijo el papelón de Insaurralde. La verdad, teniendo la posibilidad, creo que caeria en la trampa. Ahora lo de Adorno, queriendo que su vida cotidiana ( no una escapadita de fin de semana) se parezca a la de cualquier millonario es de un nivel de pelotu dez tan extremo....inentendible.
Además lo más importante. Adorno nos sale muchiiiisimo más caro
