No existe un ser más vulgar, más básico, más bruto, más imbécil, que el chofercito de colectivos venezolano. Un cavernicola con todas las letras que conduce un régimen fracasado, decadente, hambreador y asesino.
Los únicos que ganan bajo ese régimen son los familiares y los amigos del régimen...
Delincuentes, socialistas de pacotilla.
El socialismo es la droga de los imbéciles