Shakespeare escribió:Si llegamos a tener la famosa W, todo caerá y nosotros también, quizás menos que afuera probablemente, por el atraso de años qeu tenemos más la inflación. Sin embargo, para una caída en W se necesita mucha menos liquidez de la que hay (ergo: mucho más apalancamiento y al contrario, reina la liquidez y la alarma, están todos a la expectativa a diferencia de fines del 2008); que el Cisne Negro tenga menos unanimidad porque cuando todos se ponen de acuerdo, quiere decir que están todos preavisados y se pierde el factor sorpresa; afuera las recuperaciones fueron sólo parciales, de manera que mal podemos tener desplomes ya que los PE y precios en general siguen muy lejos de los mejores momentos: una cosa es que corrijan un 20% y otra que caigan a pique un 50% o más en un par de semanas como a fines del 2008; y se requerirá también que la Fed se abra de gambas cosa que descarto que hagan, porque Bernanke se subirá a un B 52 y arrojará toneladas de dólares aunque más no sea para mantener la calma chicha.
USA para mí tiene por delante una niponización económica: Estancamiento y Crecimiento Anémico con tasas bajas e índices bursátiles planchados.
Más preocupante para el mercado local es China creciendo un 7 u 8% porque el sector agropecuario nuestro lo sentirá.
Si esto sigue anémico mundialmente como preveo, tendremos más lateralizaciones pero sin desplomes, con correcciones y serruchos. En este cuadro, el futuro de nuestro merval es muy alentador, para la anemia mundial y Latinoamérica que ya está encremada y con precios caros (Brasil, Perú, Chile, Colombia, Panamá, etc.).
Estamos ante un final de ciclo político y para mí el despegue del merval, si no se da esa W, lo tendremos antes del recambio. El incidente cardiovascular de hoy despeja dudas sobre Tristán. Yo desde antes dudaba que se presentara porque sencillamente, pierde hasta con Frankenstein. Pero con la osamenta debilitada, queda más huérfana su jermu. Si antes venía débil con Moyano haciendo lo que quería, ahora el Rey aparece más desnudo que nunca. Sólo temo a las luchas intestinas en el peronismo entre la pyme setentista y el moyanismo, que como acostumbran, se diriman a los tiros. Pero soy muy optimista con el país y mi único resquemor es al pijazo externo; si eso no sucede, estamos condenados al éxito.
Fe de Erratas