Mensajepor Shakespeare » Dom Feb 07, 2010 8:29 pm
Mirando el bosque más que el árbol.
Argentina, conforme un informe reciente, tuvo una caída el año pasado de poco más del 3% de la producción de gas. Situación que se viene dando todos los años y presenta un panorama tenebroso cuando se destape la olla a presión. Pero hay algo que consolida la gravedad del cuadro: argentina, tiene una bajar productividad energética, que vinculada al pbi, crece 1 a 1 con éste (pari passu). Los países desarrollados, esa situación es de 0,50, es decir, por cada punto de crecimiento del pbi el consumo energético crece la mitad. Esta situación se agrava por la matriz energética del país, esclava y rehén del gas (imposible de cambiar en pocos años y muy costosa además) y por un consumo recalentado y cebado por los precios bajos. Por eso, en este bosque y en las restantes del sector con sus particularidades del caso, se dará la paradoja que en un mundo que ajusta costos pero también precio de ventas (deflación generalizada), tenemos por delante aquí fuertes aumentos pendientes (Argentina contracíclica), Alientos impositivos pendientes para el sector para incentivar la exploración y ajustes x inflación que sí o sí deberán otorgar a las empresas el día que se sanee todo y la inflación se sincere. Y esto reitero, en uno de los sectores más inelástico del consumo (el que con precios sincerados menos sentiría la caída del consumo) y cuya materia prima, se muestra cada día más escasa, aún con el parate del país, dado que pese a las restricciones a las expos, se sigue importando gas de Bolivia y del barco regasificador.