Disipando un poco el humo.
Pero obtener un nuevo programa con el FMI a plazo más largo requeriría un compromiso de reformas estructurales, que sería el gran desafío por delante. Además, el próximo Gobierno debería hacer un enorme esfuerzo fiscal para recuperar el acceso a los mercados y la confianza de los inversores. No alcanzaría, de acuerdo con los cálculos de Morgan Stanley con el equilibrio o incluso con un punto de superávit primario comprometido para el año que viene. Habrá que buscar, por lo tanto, un resultado aún mayor (entre 2 y 3 puntos del PBI) para dejar atrás la crisis de confianza. Y además eso sería fundamental para alcanzar un nuevo acuerdo a plazos más largos con el Fondo.
