Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Análisis del gráfico de McDonalds MCD, en escala diaria, según Copilot a partir de los datos que surgen del gráfico.
Los datos que se observan del gráfico:
Cuando una acción viene en tendencia bajista y llega a una zona de soporte donde deja de caer, comienza a lateralizar y además aparece un aumento notable de volumen, estamos ante un momento clave del mercado.
Interpretación:
El soporte es una zona donde la presión compradora tiende a superar a la vendedora, lo que frena la caída del precio. Si, al llegar a ese nivel, el precio deja de hacer nuevos mínimos y se mueve lateralmente, significa que se está produciendo un equilibrio entre oferta y demanda. Este tipo de comportamiento suele corresponder a una fase de consolidación.
El elemento más importante en tu caso es el volumen. Un aumento de volumen en una zona de soporte indica que hay una participación intensa de mercado, es decir, que compradores y vendedores están muy activos en ese nivel. El volumen aporta información sobre la “intencionalidad” detrás del movimiento: no es lo mismo un precio que se detiene sin volumen que uno que lo hace con un fuerte incremento de negociación.
La interpretación más habitual de esta combinación (soporte + lateralización + alto volumen) es una posible fase de acumulación. En este escenario, los participantes más grandes del mercado comienzan a comprar progresivamente mientras el precio se mantiene estable, absorbiendo la oferta disponible. Esto suele ocurrir después de una caída y puede anticipar un movimiento alcista posterior.
Sin embargo, no es una señal definitiva. También puede tratarse de una distribución (venta de posiciones grandes) antes de una nueva caída. La confirmación vendrá después: si el precio rompe al alza el rango lateral, la lectura de acumulación gana fuerza; si rompe a la baja con volumen, probablemente era una pausa antes de continuar la tendencia bajista.
Los datos que se observan del gráfico:
Cuando una acción viene en tendencia bajista y llega a una zona de soporte donde deja de caer, comienza a lateralizar y además aparece un aumento notable de volumen, estamos ante un momento clave del mercado.
Interpretación:
El soporte es una zona donde la presión compradora tiende a superar a la vendedora, lo que frena la caída del precio. Si, al llegar a ese nivel, el precio deja de hacer nuevos mínimos y se mueve lateralmente, significa que se está produciendo un equilibrio entre oferta y demanda. Este tipo de comportamiento suele corresponder a una fase de consolidación.
El elemento más importante en tu caso es el volumen. Un aumento de volumen en una zona de soporte indica que hay una participación intensa de mercado, es decir, que compradores y vendedores están muy activos en ese nivel. El volumen aporta información sobre la “intencionalidad” detrás del movimiento: no es lo mismo un precio que se detiene sin volumen que uno que lo hace con un fuerte incremento de negociación.
La interpretación más habitual de esta combinación (soporte + lateralización + alto volumen) es una posible fase de acumulación. En este escenario, los participantes más grandes del mercado comienzan a comprar progresivamente mientras el precio se mantiene estable, absorbiendo la oferta disponible. Esto suele ocurrir después de una caída y puede anticipar un movimiento alcista posterior.
Sin embargo, no es una señal definitiva. También puede tratarse de una distribución (venta de posiciones grandes) antes de una nueva caída. La confirmación vendrá después: si el precio rompe al alza el rango lateral, la lectura de acumulación gana fuerza; si rompe a la baja con volumen, probablemente era una pausa antes de continuar la tendencia bajista.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Los cuatro bancos hoy, según Copilot.
En líneas generales, los cuatro bancos principales muestran una historia común: balances todavía débiles en términos de rentabilidad, con presión por la suba de la morosidad, pero con señales de estabilización y expectativas de recuperación hacia adelante. Sin embargo, las diferencias aparecen en el punto de partida y en la sensibilidad al ciclo. [efe.com]
Banco Macro se posiciona como el más adelantado en la recuperación. Ya muestra resultados sólidos, con ganancias creciendo con fuerza y un ROE cercano a niveles normales para el negocio bancario. Esto indica que logró absorber antes el impacto del deterioro macro y avanzar en la normalización de sus métricas, aunque con menor potencial de sorpresa positiva a partir de acá.
BBVA Argentina aparece como el banco más defensivo. Si bien también se vio afectado por la suba de la mora y la presión sobre márgenes, su perfil más conservador y una mejor calidad de activos relativa lo posicionan como el más estable dentro del grupo. En general, es el que menos riesgo tiene, pero también el que ofrece menor potencial de suba si el ciclo mejora.
Grupo Financiero Galicia se ubica en una posición intermedia, con características de “turnaround”. Tiene escala, participación de mercado y mejoras claras en eficiencia, pero arrastra un deterioro más pronunciado en la calidad de cartera, en parte vinculado a su exposición al consumo y a la integración de HSBC. Es uno de los más sensibles a una mejora del ciclo: si la mora se estabiliza, podría mostrar una recuperación importante en rentabilidad.
Por último, Supervielle es el banco más volátil del grupo. Presenta mayor sensibilidad al ciclo crediticio y una estructura más débil en términos relativos, lo que lo convierte en la opción de mayor riesgo. Al mismo tiempo, es el que podría tener movimientos más bruscos, tanto positivos como negativos, dependiendo de cómo evolucione el contexto.
En síntesis, el sector está en una fase de transición.
Macro lidera la recuperación,
BBVA aporta estabilidad,
Galicia concentra el potencial con riesgo,
Supervielle representa la apuesta más agresiva dentro del sistema.
En líneas generales, los cuatro bancos principales muestran una historia común: balances todavía débiles en términos de rentabilidad, con presión por la suba de la morosidad, pero con señales de estabilización y expectativas de recuperación hacia adelante. Sin embargo, las diferencias aparecen en el punto de partida y en la sensibilidad al ciclo. [efe.com]
Banco Macro se posiciona como el más adelantado en la recuperación. Ya muestra resultados sólidos, con ganancias creciendo con fuerza y un ROE cercano a niveles normales para el negocio bancario. Esto indica que logró absorber antes el impacto del deterioro macro y avanzar en la normalización de sus métricas, aunque con menor potencial de sorpresa positiva a partir de acá.
BBVA Argentina aparece como el banco más defensivo. Si bien también se vio afectado por la suba de la mora y la presión sobre márgenes, su perfil más conservador y una mejor calidad de activos relativa lo posicionan como el más estable dentro del grupo. En general, es el que menos riesgo tiene, pero también el que ofrece menor potencial de suba si el ciclo mejora.
Grupo Financiero Galicia se ubica en una posición intermedia, con características de “turnaround”. Tiene escala, participación de mercado y mejoras claras en eficiencia, pero arrastra un deterioro más pronunciado en la calidad de cartera, en parte vinculado a su exposición al consumo y a la integración de HSBC. Es uno de los más sensibles a una mejora del ciclo: si la mora se estabiliza, podría mostrar una recuperación importante en rentabilidad.
Por último, Supervielle es el banco más volátil del grupo. Presenta mayor sensibilidad al ciclo crediticio y una estructura más débil en términos relativos, lo que lo convierte en la opción de mayor riesgo. Al mismo tiempo, es el que podría tener movimientos más bruscos, tanto positivos como negativos, dependiendo de cómo evolucione el contexto.
En síntesis, el sector está en una fase de transición.
Macro lidera la recuperación,
BBVA aporta estabilidad,
Galicia concentra el potencial con riesgo,
Supervielle representa la apuesta más agresiva dentro del sistema.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
El Circuito de Mónaco es considerado el trazado más difícil y casi imposible para adelantar en la Fórmula 1.
Esto se debe a varias características muy concretas de la pista urbana:
Pista extremadamente estrecha: El circuito discurre por las calles del Principado, flanqueado por muros de contención y guardarraíles que no dejan margen para el error.
Falta de zonas de frenada clara: A diferencia de otros circuitos, apenas hay rectas largas. La mayor parte del trazado son curvas cerradas enlazadas una tras otra, lo que impide co*** la velocidad o el espacio necesario para superar a otro monoplaza.
El tamaño de los coches: Los monoplazas modernos de Fórmula 1 son muy anchos y largos, lo que ocupa prácticamente toda la pista y hace que ponerse en paralelo sea una maniobra de altísimo riesgo.
La clasificación es vital: Debido a lo complicado que es adelantar, la sesión de clasificación del sábado define gran parte del resultado del domingo. Quien logra la pole position suele tener más de media carrera ganada.
En un circuito como el de Mónaco, la estrategia se traslada casi por completo al sábado y a los boxes, ya que adelantar en pista es casi imposible.
Asumiendo que nos enfocamos en la estrategia de carrera de un equipo que clasifica en las primeras posiciones para defender su lugar, los puntos clave son:
1. Clasificación agresiva el sábado.
Riesgo total: Es la sesión más importante del año; los equipos configuran el coche exclusivamente para una vuelta rápida.
2. Posición en pista: Arrancar en la primera fila bloquea el camino a los rivales y otorga el control absoluto de la carrera.
3. Gestión de neumáticos y ritmo lento.
Ralentizar la carrera: El líder suele rodar a un ritmo deliberadamente lento para evitar que los neumáticos se desgasten.
Eliminar ventanas de parada: Al ir despacio, el pelotón se mantiene muy agrupado, lo que impide que los rivales de atrás tengan espacio libre para parar en boxes y adelantar por estrategia.
4. La estrategia de boxes (Overcut vs. Undercut)
Overcut prioritario: A diferencia de otros circuitos, en Mónaco quedarse más tiempo en pista con gomas gastadas (overcut) suele ser mejor que parar antes (undercut), ya que calentar neumáticos nuevos en una pista tan revirada toma demasiado tiempo.
Parada única: Se busca hacer una sola parada en boxes para minimizar el riesgo de perder la posición en el carril de pits.
5. Cobertura ante el Auto de Seguridad.
Monitoreo de tráfico: Los ingenieros buscan una ventana de tiempo limpia para cambiar neumáticos sin salir detrás de tráfico lento.
Reacción instantánea: Estar listos para entrar a boxes inmediatamente si ocurre un accidente, aprovechando que todos deben bajar la velocidad.
Para la gran mayoría de los aficionados y expertos de la Fórmula 1, la clasificación del sábado en Mónaco es muchísimo más emocionante, tensa y espectacular que la carrera del domingo.
En la clasificación de la Fórmula 1 no compiten todos juntos por posición, sino que compiten contra el reloj para registrar la vuelta más rápida. Asumiendo que nos enfocamos en el formato actual de clasificación (conocido como Knockout o eliminación), el proceso funciona exactamente como te imaginas para evitar que los autos se estorben en la pista, aunque tiene sus trucos:
El formato de clasificación: Tres rondas de eliminación (Q1, Q2 y Q3)
La sesión dura una hora en total y se divide en tres etapas. Todos los autos salen a la pista en la primera ronda, y los más lentos van quedando eliminados:
Q1 (Primera ronda): Salen los 20 autos a la pista. Tienen 18 minutos para dar todas las vueltas que quieran. Al final, los 5 coches con los tiempos más lentos quedan eliminados y ocuparán los puestos del 16 al 20 en la salida del domingo.
Q2 (Segunda ronda): Los 15 autos restantes vuelven a salir a la pista con los tiempos reiniciados a cero. Tienen 15 minutos. Nuevamente, los 5 más lentos quedan eliminados y ocuparán los puestos del 11 al 15.
Q3 (Tercera ronda definitiva): Los 10 autos más rápidos pelean durante 12 minutos. El que logre el tiempo más bajo (el más rápido) se queda con la Pole Position (el primer lugar de largada el domingo).
El gran problema: El tráfico en Mónaco.
Aunque corren contra el reloj, sí están varios autos al mismo tiempo en la pista (en la Q1 hay 20 coches a la vez). No se chocan ni se sobrepasan para ganar la posición, pero el espacio es tan reducido que se genera un fenómeno llamado "tráfico".
Para lograr el mejor tiempo sin interferencias, los equipos usan estas estrategias:
Buscar la ventana limpia: Los ingenieros miran pantallas de radar y le avisan al piloto por radio el momento exacto en el que debe salir de los boxes para encontrar un tramo de pista completamente vacío.
La vuelta de preparación: Los pilotos dan una vuelta muy lenta para calendar sus neumáticos y abrir espacio con el auto de adelante, y recién ahí aceleran a fondo para iniciar su vuelta cronometrada.
El código de caballeros: Un auto que va despacio preparando su vuelta o regresando a boxes tiene la obligación de apartarse de la línea de carrera para no arruinarle la vuelta rápida al piloto que viene detrás a máxima velocidad. Si lo estorba, los comisarios lo penalizan.
Para que veas la diferencia exacta de milésimas que separa la gloria del fracaso, estos fueron los tiempos reales en la última tanda de clasificación (Q3) de 2025 en RacingNews365:
La Pole Position (1º puesto): Lando Norris (McLaren) destruyó los relojes con un asombroso 1:09.954, marcando el récord histórico absoluto del circuito.
La primera fila (2º puesto): Charles Leclerc (Ferrari) clavó un 1:10.063. Perdió la primera posición por solo ¡109 milésimas de segundo!
El límite del Top 5 (5º puesto): Max Verstappen (Red Bull) quedó quinto con un tiempo de 1:10.669.
El límite del Top 10 (10º puesto): Alexander Albon (Williams) cerró el grupo de los diez primeros registrando 1:11.213.
Esto se debe a varias características muy concretas de la pista urbana:
Pista extremadamente estrecha: El circuito discurre por las calles del Principado, flanqueado por muros de contención y guardarraíles que no dejan margen para el error.
Falta de zonas de frenada clara: A diferencia de otros circuitos, apenas hay rectas largas. La mayor parte del trazado son curvas cerradas enlazadas una tras otra, lo que impide co*** la velocidad o el espacio necesario para superar a otro monoplaza.
El tamaño de los coches: Los monoplazas modernos de Fórmula 1 son muy anchos y largos, lo que ocupa prácticamente toda la pista y hace que ponerse en paralelo sea una maniobra de altísimo riesgo.
La clasificación es vital: Debido a lo complicado que es adelantar, la sesión de clasificación del sábado define gran parte del resultado del domingo. Quien logra la pole position suele tener más de media carrera ganada.
En un circuito como el de Mónaco, la estrategia se traslada casi por completo al sábado y a los boxes, ya que adelantar en pista es casi imposible.
Asumiendo que nos enfocamos en la estrategia de carrera de un equipo que clasifica en las primeras posiciones para defender su lugar, los puntos clave son:
1. Clasificación agresiva el sábado.
Riesgo total: Es la sesión más importante del año; los equipos configuran el coche exclusivamente para una vuelta rápida.
2. Posición en pista: Arrancar en la primera fila bloquea el camino a los rivales y otorga el control absoluto de la carrera.
3. Gestión de neumáticos y ritmo lento.
Ralentizar la carrera: El líder suele rodar a un ritmo deliberadamente lento para evitar que los neumáticos se desgasten.
Eliminar ventanas de parada: Al ir despacio, el pelotón se mantiene muy agrupado, lo que impide que los rivales de atrás tengan espacio libre para parar en boxes y adelantar por estrategia.
4. La estrategia de boxes (Overcut vs. Undercut)
Overcut prioritario: A diferencia de otros circuitos, en Mónaco quedarse más tiempo en pista con gomas gastadas (overcut) suele ser mejor que parar antes (undercut), ya que calentar neumáticos nuevos en una pista tan revirada toma demasiado tiempo.
Parada única: Se busca hacer una sola parada en boxes para minimizar el riesgo de perder la posición en el carril de pits.
5. Cobertura ante el Auto de Seguridad.
Monitoreo de tráfico: Los ingenieros buscan una ventana de tiempo limpia para cambiar neumáticos sin salir detrás de tráfico lento.
Reacción instantánea: Estar listos para entrar a boxes inmediatamente si ocurre un accidente, aprovechando que todos deben bajar la velocidad.
Para la gran mayoría de los aficionados y expertos de la Fórmula 1, la clasificación del sábado en Mónaco es muchísimo más emocionante, tensa y espectacular que la carrera del domingo.
En la clasificación de la Fórmula 1 no compiten todos juntos por posición, sino que compiten contra el reloj para registrar la vuelta más rápida. Asumiendo que nos enfocamos en el formato actual de clasificación (conocido como Knockout o eliminación), el proceso funciona exactamente como te imaginas para evitar que los autos se estorben en la pista, aunque tiene sus trucos:
El formato de clasificación: Tres rondas de eliminación (Q1, Q2 y Q3)
La sesión dura una hora en total y se divide en tres etapas. Todos los autos salen a la pista en la primera ronda, y los más lentos van quedando eliminados:
Q1 (Primera ronda): Salen los 20 autos a la pista. Tienen 18 minutos para dar todas las vueltas que quieran. Al final, los 5 coches con los tiempos más lentos quedan eliminados y ocuparán los puestos del 16 al 20 en la salida del domingo.
Q2 (Segunda ronda): Los 15 autos restantes vuelven a salir a la pista con los tiempos reiniciados a cero. Tienen 15 minutos. Nuevamente, los 5 más lentos quedan eliminados y ocuparán los puestos del 11 al 15.
Q3 (Tercera ronda definitiva): Los 10 autos más rápidos pelean durante 12 minutos. El que logre el tiempo más bajo (el más rápido) se queda con la Pole Position (el primer lugar de largada el domingo).
El gran problema: El tráfico en Mónaco.
Aunque corren contra el reloj, sí están varios autos al mismo tiempo en la pista (en la Q1 hay 20 coches a la vez). No se chocan ni se sobrepasan para ganar la posición, pero el espacio es tan reducido que se genera un fenómeno llamado "tráfico".
Para lograr el mejor tiempo sin interferencias, los equipos usan estas estrategias:
Buscar la ventana limpia: Los ingenieros miran pantallas de radar y le avisan al piloto por radio el momento exacto en el que debe salir de los boxes para encontrar un tramo de pista completamente vacío.
La vuelta de preparación: Los pilotos dan una vuelta muy lenta para calendar sus neumáticos y abrir espacio con el auto de adelante, y recién ahí aceleran a fondo para iniciar su vuelta cronometrada.
El código de caballeros: Un auto que va despacio preparando su vuelta o regresando a boxes tiene la obligación de apartarse de la línea de carrera para no arruinarle la vuelta rápida al piloto que viene detrás a máxima velocidad. Si lo estorba, los comisarios lo penalizan.
Para que veas la diferencia exacta de milésimas que separa la gloria del fracaso, estos fueron los tiempos reales en la última tanda de clasificación (Q3) de 2025 en RacingNews365:
La Pole Position (1º puesto): Lando Norris (McLaren) destruyó los relojes con un asombroso 1:09.954, marcando el récord histórico absoluto del circuito.
La primera fila (2º puesto): Charles Leclerc (Ferrari) clavó un 1:10.063. Perdió la primera posición por solo ¡109 milésimas de segundo!
El límite del Top 5 (5º puesto): Max Verstappen (Red Bull) quedó quinto con un tiempo de 1:10.669.
El límite del Top 10 (10º puesto): Alexander Albon (Williams) cerró el grupo de los diez primeros registrando 1:11.213.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
la relación entre nivel de vida, expectativas y energía/complexidad.
1. La “vara” realmente subió
Hace 80–100 años (digamos mediados del siglo XX), para gran parte de la población:
Tener agua corriente, electricidad básica, calefacción y comida suficiente ya representaba un gran logro.
Muchos bienes eran escasos o caros: electrodomésticos, autos, viajes, educación superior.
La expectativa dominante era estabilidad más que abundancia.
Hoy, en cambio, incluso en países de renta media:
Se espera conectividad permanente (internet, smartphone)
Consumo de bienes más sofisticados (electrónica, servicios digitales, turismo)
Acceso a sistemas complejos (salud avanzada, educación masiva, infraestructuras modernas)
Es decir, no solo aumentó el nivel de vida promedio, sino que aumentó el “mínimo socialmente aceptable”.
2. El punto clave: energía y complejidad
Las necesidades actuales requieren mucho más flujo de energía y sistemas mucho más complejos.
Ejemplos claros:
Un hogar en 1950: iluminación, una radio, cocina
Un hogar hoy: múltiples dispositivos, aire acondicionado, internet 24/7, servicios en la nube
Pero además:
Un hospital moderno → infinitamente más intensivo en energía y tecnología
La producción de alimentos → más mecanizada, logística global
Los servicios digitales → consumen enormes centros de datos
Todo eso implica:
Más energía por persona
Más infraestructura
Más especialización
3. Cambió la naturaleza de las aspiraciones
Antes:
Aspiración: “tener lo básico y progresar un poco”
Hoy:
Aspiración: participar plenamente en una sociedad tecnológicamente avanzada
Esto incluye cosas que antes ni existían:
Acceso a información global
Movilidad internacional
Consumo cultural digital
Calidad ambiental, salud longeva, etc.
Es un salto cualitativo, no solo cuantitativo.
4. Implicación clave para América Latina vs Europa
Europa ya hizo gran parte de esa transición energética y tecnológica en el siglo XX
América Latina está tratando de alcanzar ese estándar en menos tiempo y con menos recursos
Entonces aparece un problema:
No es solo “crecer”, sino alcanzar un nivel de complejidad mucho mayor que el que tenían las sociedades cuando se desarrollaron originalmente
Por ejemplo:
Industrializarse hoy implica competir en un mundo digital, automatizado y globalizado
No es el mismo escenario que en 1950 o 1900
5. Esto genera tensiones estructurales
Algunas consecuencias importantes:
Mayor costo de sostener el “estado de bienestar”
Expectativas sociales que crecen más rápido que la capacidad económica
Necesidad constante de innovación (porque el estándar se mueve)
Y algo muy importante:
Una sociedad puede parecer “rica” en términos históricos, pero sentirse “insuficiente” en términos actuales.
6. La paradoja moderna
Se da una paradoja interesante:
Nunca hubo tanto acceso a bienes y servicios
Pero también nunca hubo expectativas tan altas
Entonces:
Antes: menos riqueza, pero expectativas más bajas
Hoy: más riqueza, pero también más exigencias para sentirse “bien”
En síntesis
El desarrollo moderno no es solo aumentar ingresos, sino sostener un nivel creciente de complejidad social y energética.
Y eso implica que:
Las sociedades actuales son más “caras de mantener”
Las aspiraciones están atadas a sistemas mucho más sofisticados
El desafío del desarrollo hoy es cualitativamente diferente al de hace 80 años
1. La “vara” realmente subió
Hace 80–100 años (digamos mediados del siglo XX), para gran parte de la población:
Tener agua corriente, electricidad básica, calefacción y comida suficiente ya representaba un gran logro.
Muchos bienes eran escasos o caros: electrodomésticos, autos, viajes, educación superior.
La expectativa dominante era estabilidad más que abundancia.
Hoy, en cambio, incluso en países de renta media:
Se espera conectividad permanente (internet, smartphone)
Consumo de bienes más sofisticados (electrónica, servicios digitales, turismo)
Acceso a sistemas complejos (salud avanzada, educación masiva, infraestructuras modernas)
Es decir, no solo aumentó el nivel de vida promedio, sino que aumentó el “mínimo socialmente aceptable”.
2. El punto clave: energía y complejidad
Las necesidades actuales requieren mucho más flujo de energía y sistemas mucho más complejos.
Ejemplos claros:
Un hogar en 1950: iluminación, una radio, cocina
Un hogar hoy: múltiples dispositivos, aire acondicionado, internet 24/7, servicios en la nube
Pero además:
Un hospital moderno → infinitamente más intensivo en energía y tecnología
La producción de alimentos → más mecanizada, logística global
Los servicios digitales → consumen enormes centros de datos
Todo eso implica:
Más energía por persona
Más infraestructura
Más especialización
3. Cambió la naturaleza de las aspiraciones
Antes:
Aspiración: “tener lo básico y progresar un poco”
Hoy:
Aspiración: participar plenamente en una sociedad tecnológicamente avanzada
Esto incluye cosas que antes ni existían:
Acceso a información global
Movilidad internacional
Consumo cultural digital
Calidad ambiental, salud longeva, etc.
Es un salto cualitativo, no solo cuantitativo.
4. Implicación clave para América Latina vs Europa
Europa ya hizo gran parte de esa transición energética y tecnológica en el siglo XX
América Latina está tratando de alcanzar ese estándar en menos tiempo y con menos recursos
Entonces aparece un problema:
No es solo “crecer”, sino alcanzar un nivel de complejidad mucho mayor que el que tenían las sociedades cuando se desarrollaron originalmente
Por ejemplo:
Industrializarse hoy implica competir en un mundo digital, automatizado y globalizado
No es el mismo escenario que en 1950 o 1900
5. Esto genera tensiones estructurales
Algunas consecuencias importantes:
Mayor costo de sostener el “estado de bienestar”
Expectativas sociales que crecen más rápido que la capacidad económica
Necesidad constante de innovación (porque el estándar se mueve)
Y algo muy importante:
Una sociedad puede parecer “rica” en términos históricos, pero sentirse “insuficiente” en términos actuales.
6. La paradoja moderna
Se da una paradoja interesante:
Nunca hubo tanto acceso a bienes y servicios
Pero también nunca hubo expectativas tan altas
Entonces:
Antes: menos riqueza, pero expectativas más bajas
Hoy: más riqueza, pero también más exigencias para sentirse “bien”
En síntesis
El desarrollo moderno no es solo aumentar ingresos, sino sostener un nivel creciente de complejidad social y energética.
Y eso implica que:
Las sociedades actuales son más “caras de mantener”
Las aspiraciones están atadas a sistemas mucho más sofisticados
El desafío del desarrollo hoy es cualitativamente diferente al de hace 80 años
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
En Buenos Aires, hoy estamos teniendo una jornada bastante templada y húmeda en comparación con la media histórica de este mes.
El análisis del día de hoy y de la tendencia del mes respecto a los años sesenta indica lo siguiente:
La temperatura de hoy en Buenos Aires.
Hoy: La temperatura oscila entre una mínima de 13 °C y una máxima de 17 °C, situándose actualmente en torno a los 15 °C. El promedio histórico general de junio (serie histórica SMN): Tradicionalmente, la temperatura media normal para todo el mes de junio en la Ciudad de Buenos Aires es de 11,6 °C. Las mañanas suelen promediar los 9 °C y las tardes los 16 °C.
La comparación: El día de hoy está entre 2 y 3 grados por encima de lo que sería un día promedio normal de junio.
¿Cómo era la década de 1960 respecto a hoy? Si miramos los registros históricos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN): Junios mucho más fríos: Las décadas de 1960, 1970 y 1980 se caracterizaron por tener los meses de junio más fríos y crudos de la historia reciente en la región central del país, con anomalías de temperatura notablemente bajas. En esos años, las olas polares persistentes y las heladas eran significativamente más frecuentes que en la actualidad.
El cambio en 60 años: A nivel global y regional, la temperatura media aumentó a un ritmo aproximado de 0,15 °C a 0,26 °C por década. Esto significa que, en promedio, cualquier mes de invierno actual es entre 1 °C y 1,5 °C más cálido que un mes equivalente en la década de 1960. Efecto Isla de Calor: Además del cambio climático global, Buenos Aires creció muchísimo en infraestructura desde 1960. El cemento y los edificios retienen el calor (fenómeno conocido como "isla de calor urbana"), lo que hace que las temperaturas nocturnas y las mínimas de hoy sean mucho más altas que las que experimentaban los porteños hace 60 años.
El análisis del día de hoy y de la tendencia del mes respecto a los años sesenta indica lo siguiente:
La temperatura de hoy en Buenos Aires.
Hoy: La temperatura oscila entre una mínima de 13 °C y una máxima de 17 °C, situándose actualmente en torno a los 15 °C. El promedio histórico general de junio (serie histórica SMN): Tradicionalmente, la temperatura media normal para todo el mes de junio en la Ciudad de Buenos Aires es de 11,6 °C. Las mañanas suelen promediar los 9 °C y las tardes los 16 °C.
La comparación: El día de hoy está entre 2 y 3 grados por encima de lo que sería un día promedio normal de junio.
¿Cómo era la década de 1960 respecto a hoy? Si miramos los registros históricos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN): Junios mucho más fríos: Las décadas de 1960, 1970 y 1980 se caracterizaron por tener los meses de junio más fríos y crudos de la historia reciente en la región central del país, con anomalías de temperatura notablemente bajas. En esos años, las olas polares persistentes y las heladas eran significativamente más frecuentes que en la actualidad.
El cambio en 60 años: A nivel global y regional, la temperatura media aumentó a un ritmo aproximado de 0,15 °C a 0,26 °C por década. Esto significa que, en promedio, cualquier mes de invierno actual es entre 1 °C y 1,5 °C más cálido que un mes equivalente en la década de 1960. Efecto Isla de Calor: Además del cambio climático global, Buenos Aires creció muchísimo en infraestructura desde 1960. El cemento y los edificios retienen el calor (fenómeno conocido como "isla de calor urbana"), lo que hace que las temperaturas nocturnas y las mínimas de hoy sean mucho más altas que las que experimentaban los porteños hace 60 años.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Tu planteo sintetiza el núcleo de cualquier plan de estabilización y crecimiento serio: combinar austeridad estratégica con un shock de productividad. Sin embargo, diste en la tecla con el obstáculo estructural más difícil de remover en Argentina: la resistencia de los formadores de precios a cambiar su modelo de negocios de "margen alto" por uno de "volumen masivo".
En una economía estable, las empresas ganan dinero vendiendo mucha cantidad con una ganancia pequeña por unidad. En Argentina, tras décadas de inestabilidad, la lógica es al revés: se prefiere vender poco pero asegurar un margen de ganancia altísimo en cada venta para cubrirse de la inflación y la devaluación futura. Convencer a los formadores de precios de abandonar esa actitud defensiva no se logra con discursos, sino modificando de raíz tres condiciones estructurales:
1. La madre de todas las batallas: Eliminar la inflación. Un empresario no va a apostar a ganar por "cantidad" si no sabe cuánto le va a costar reponer la mercadería el mes que viene. La inflación destruye la previsibilidad. Cuando un país logra bajar la inflación a un dígito anual de manera sostenida, el empresario se ve obligado a competir por precios y volumen, porque la sociedad ya no le convalida los aumentos arbitrarios. Mientras haya inflación alta, la remarcación por las dudas seguirá siendo su mecanismo de defensa.
2. Abrir la competencia (Romper los monopolios). Muchos mercados clave en Argentina (como el de los alimentos básicos, los productos de higiene o los insumos industriales) están cartelizados o manejados por apenas dos o tres empresas multinacionales o grandes holdings locales. Al no tener competencia, fijan el precio que quieren. Para romper esto, el Estado debe facilitar el crecimiento de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) locales y, al mismo tiempo, abrir de manera inteligente la importación de productos terminados. Si un formador de precios local sabe que si aumenta de más, el consumidor va a comprar el producto importado o el de la PyME de la vuelta, se ve forzado a bajar sus márgenes de ganancia para no fundirse.
3. Alivio fiscal atado a la inversión. Para que una empresa decida volcarse a producir en masa, necesita ampliar sus fábricas, comprar maquinaria nueva y contratar más personal. En Argentina, la presión impositiva y la rigidez laboral penalizan al que crece. Una estrategia de productividad exitosa requiere premiar fiscalmente al que invierte: bajarle impuestos de manera directa a la empresa que aumente su volumen de producción y sus puestos de trabajo, haciendo que el camino de la productividad sea más rentable que el camino de la mera remarcación de precios.
El desafío de la "austeridad estratégica". Lo que mencionás sobre promover un consumo más austero como parte de un plan nacional es lo que históricamente hicieron países como Corea del Sur, Japón o Taiwán tras la Segunda Guerra Mundial. Esas sociedades decidieron conscientemente consumir menos de lo que producían (ahorrar) para canalizar todo ese dinero a la inversión industrial y tecnológica.
El problema en Argentina es cultural y político: la sociedad está habituada a que el éxito económico se mide por el consumo inmediato. Cambiar esa mentalidad colectiva requiere un liderazgo político con una credibilidad enorme, capaz de explicar que el esfuerzo y la austeridad de hoy son el único puente real hacia una abundancia genuina y duradera mañana.
Si te interesa, podemos analizar cómo hizo Corea del Sur para convencer a sus grandes empresas (los Chaebols) de competir por volumen en el mundo, o qué medidas concretas de apertura económica se están discutiendo hoy en el país para obligar a los formadores de precios a competir.
En una economía estable, las empresas ganan dinero vendiendo mucha cantidad con una ganancia pequeña por unidad. En Argentina, tras décadas de inestabilidad, la lógica es al revés: se prefiere vender poco pero asegurar un margen de ganancia altísimo en cada venta para cubrirse de la inflación y la devaluación futura. Convencer a los formadores de precios de abandonar esa actitud defensiva no se logra con discursos, sino modificando de raíz tres condiciones estructurales:
1. La madre de todas las batallas: Eliminar la inflación. Un empresario no va a apostar a ganar por "cantidad" si no sabe cuánto le va a costar reponer la mercadería el mes que viene. La inflación destruye la previsibilidad. Cuando un país logra bajar la inflación a un dígito anual de manera sostenida, el empresario se ve obligado a competir por precios y volumen, porque la sociedad ya no le convalida los aumentos arbitrarios. Mientras haya inflación alta, la remarcación por las dudas seguirá siendo su mecanismo de defensa.
2. Abrir la competencia (Romper los monopolios). Muchos mercados clave en Argentina (como el de los alimentos básicos, los productos de higiene o los insumos industriales) están cartelizados o manejados por apenas dos o tres empresas multinacionales o grandes holdings locales. Al no tener competencia, fijan el precio que quieren. Para romper esto, el Estado debe facilitar el crecimiento de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) locales y, al mismo tiempo, abrir de manera inteligente la importación de productos terminados. Si un formador de precios local sabe que si aumenta de más, el consumidor va a comprar el producto importado o el de la PyME de la vuelta, se ve forzado a bajar sus márgenes de ganancia para no fundirse.
3. Alivio fiscal atado a la inversión. Para que una empresa decida volcarse a producir en masa, necesita ampliar sus fábricas, comprar maquinaria nueva y contratar más personal. En Argentina, la presión impositiva y la rigidez laboral penalizan al que crece. Una estrategia de productividad exitosa requiere premiar fiscalmente al que invierte: bajarle impuestos de manera directa a la empresa que aumente su volumen de producción y sus puestos de trabajo, haciendo que el camino de la productividad sea más rentable que el camino de la mera remarcación de precios.
El desafío de la "austeridad estratégica". Lo que mencionás sobre promover un consumo más austero como parte de un plan nacional es lo que históricamente hicieron países como Corea del Sur, Japón o Taiwán tras la Segunda Guerra Mundial. Esas sociedades decidieron conscientemente consumir menos de lo que producían (ahorrar) para canalizar todo ese dinero a la inversión industrial y tecnológica.
El problema en Argentina es cultural y político: la sociedad está habituada a que el éxito económico se mide por el consumo inmediato. Cambiar esa mentalidad colectiva requiere un liderazgo político con una credibilidad enorme, capaz de explicar que el esfuerzo y la austeridad de hoy son el único puente real hacia una abundancia genuina y duradera mañana.
Si te interesa, podemos analizar cómo hizo Corea del Sur para convencer a sus grandes empresas (los Chaebols) de competir por volumen en el mundo, o qué medidas concretas de apertura económica se están discutiendo hoy en el país para obligar a los formadores de precios a competir.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Tu observación da en el blanco de una de las transformaciones sociodemográficas más profundas de la Argentina, y es un factor que los economistas llaman "la trampa de las expectativas crecientes".
Tenés toda la razón: la estructura social de los años 40 era infinitamente más simple y económica de sostener que la actual. El nivel de demanda actual hace que las viejas recetas queden completamente obsoletas.
El salto de complejidad entre la Argentina del primer peronismo y la del siglo XXI se explica por tres realidades contundentes:
1. El cambio en la escala de la población y el mercado laboral
En los años 40: Argentina tenía alrededor de 16 millones de habitantes. La masa de trabajadores formales era compacta y el tejido industrial naciente absorbía casi la totalidad del empleo de manera privada.
En la actualidad: La población supera los 46 millones de habitantes. El mercado laboral está fragmentado: la mitad de los trabajadores está en la informalidad (en negro), hay millones de cuentapropistas y una masa gigantesca de empleo público y asistencia social. Sostener el nivel de ingresos de una población que se triplicó, sin haber triplicado la capacidad productiva de las fábricas o del campo, es matemáticamente inviable.
2. La "vara" del consumo moderno es infinitamente más alta.
Como bien decís, en los años 40 la canasta de consumo y las aspiraciones de una familia trabajadora eran mucho más austeras y locales:
El consumo de ayer: El ideal de bienestar se alcanzaba con acceso a la alimentación básica, ropa de confección nacional, una radio para el hogar, la heladera a hielo y, con suerte, el sueño de la vivienda propia de ladrillo. No se dependía de insumos del exterior para el día a día.
El consumo de hoy: Hoy la canasta básica de cualquier trabajador incluye conectividad a internet, teléfonos celulares inteligentes, computadoras, electrodomésticos complejos, medicina prepaga y servicios de streaming.
3. La dependencia invisible del dólar
Esa elevación de la vara tecnológica genera un problema económico severo. Casi todos los bienes que consume un trabajador moderno (desde un celular hasta las partes de un auto o una moto armada en el país) requieren componentes o insumos importados. Por lo tanto, cuando un gobierno fuerza el consumo y la gente sale a comprar tecnología o electrodomésticos, el país necesita gastar millones de dólares para importar esas piezas. Como la producción local no genera esos dólares en la misma proporción, la economía choca rápidamente contra la falta de divisas (restricción externa), devaluando la moneda y acelerando la inflación.
Tu razonamiento muestra que el problema argentino actual no es solo ideológico, sino estructural. Pretender aplicar la lógica de distribución de una Argentina pequeña, rural y de consumos simples a una sociedad hiperconectada, masiva y con estándares de vida modernos, sin una revolución previa en la productividad y las exportaciones, es el núcleo del desencuentro con la realidad económica.
Tenés toda la razón: la estructura social de los años 40 era infinitamente más simple y económica de sostener que la actual. El nivel de demanda actual hace que las viejas recetas queden completamente obsoletas.
El salto de complejidad entre la Argentina del primer peronismo y la del siglo XXI se explica por tres realidades contundentes:
1. El cambio en la escala de la población y el mercado laboral
En los años 40: Argentina tenía alrededor de 16 millones de habitantes. La masa de trabajadores formales era compacta y el tejido industrial naciente absorbía casi la totalidad del empleo de manera privada.
En la actualidad: La población supera los 46 millones de habitantes. El mercado laboral está fragmentado: la mitad de los trabajadores está en la informalidad (en negro), hay millones de cuentapropistas y una masa gigantesca de empleo público y asistencia social. Sostener el nivel de ingresos de una población que se triplicó, sin haber triplicado la capacidad productiva de las fábricas o del campo, es matemáticamente inviable.
2. La "vara" del consumo moderno es infinitamente más alta.
Como bien decís, en los años 40 la canasta de consumo y las aspiraciones de una familia trabajadora eran mucho más austeras y locales:
El consumo de ayer: El ideal de bienestar se alcanzaba con acceso a la alimentación básica, ropa de confección nacional, una radio para el hogar, la heladera a hielo y, con suerte, el sueño de la vivienda propia de ladrillo. No se dependía de insumos del exterior para el día a día.
El consumo de hoy: Hoy la canasta básica de cualquier trabajador incluye conectividad a internet, teléfonos celulares inteligentes, computadoras, electrodomésticos complejos, medicina prepaga y servicios de streaming.
3. La dependencia invisible del dólar
Esa elevación de la vara tecnológica genera un problema económico severo. Casi todos los bienes que consume un trabajador moderno (desde un celular hasta las partes de un auto o una moto armada en el país) requieren componentes o insumos importados. Por lo tanto, cuando un gobierno fuerza el consumo y la gente sale a comprar tecnología o electrodomésticos, el país necesita gastar millones de dólares para importar esas piezas. Como la producción local no genera esos dólares en la misma proporción, la economía choca rápidamente contra la falta de divisas (restricción externa), devaluando la moneda y acelerando la inflación.
Tu razonamiento muestra que el problema argentino actual no es solo ideológico, sino estructural. Pretender aplicar la lógica de distribución de una Argentina pequeña, rural y de consumos simples a una sociedad hiperconectada, masiva y con estándares de vida modernos, sin una revolución previa en la productividad y las exportaciones, es el núcleo del desencuentro con la realidad económica.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
GGAL, ADR. Escala 45 minutos.
Lunes 1 de junio. El precio no logró superar la recta resistencia de largo plazo.
Martes 2 de junio. Gap de inicio de baja.
Martes 2 de junio. Rompe a la baja la media que había funcionado como soporte dinámico durante la etapa inmediata alcista anterior.
Miercoles 3 de junio. Nuevo Gap que funciona como confirmación de tendencia a la baja.
Posible objetivo, la media soporte en la zona de los 45.7 dólares.
https://www.tradingview.com/x/CBQG82AA/
Lunes 1 de junio. El precio no logró superar la recta resistencia de largo plazo.
Martes 2 de junio. Gap de inicio de baja.
Martes 2 de junio. Rompe a la baja la media que había funcionado como soporte dinámico durante la etapa inmediata alcista anterior.
Miercoles 3 de junio. Nuevo Gap que funciona como confirmación de tendencia a la baja.
Posible objetivo, la media soporte en la zona de los 45.7 dólares.
https://www.tradingview.com/x/CBQG82AA/
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
La conversación gira en torno al impacto real de la aparición de ETFs locales en Argentina y qué implican para el inversor. Se parte de la idea de que estos instrumentos permitirán invertir en “índices” o canastas de activos (acciones, bonos, etc.) de forma simple y diversificada, pero rápidamente se profundiza en sus limitaciones y consecuencias.
Uno de los puntos centrales es que los ETFs competirían directamente con los fondos comunes de inversión tradicionales, especialmente los de gestión activa. Al ser más baratos, transparentes y simples, podrían presionar a la baja las comisiones de la industria. Esto ayuda a explicar por qué no se desarrollaron antes, aunque también influyen factores estructurales del mercado argentino, como baja liquidez, escasa profundidad y dificultades para el arbitraje.
Luego se analiza qué tipo de ETFs serían realmente atractivos para el inversor argentino. La conclusión es clara: la demanda natural no está tanto en índices financieros, sino en cobertura frente a inflación o dólar. Sin embargo, esos son justamente los productos más difíciles de construir, ya que no es sencillo replicar el dólar “puro” o la inflación de forma limpia con activos financieros locales.
A partir de ahí, se exploran ideas más “reales” desde el punto de vista del inversor, como un ETF basado en el precio del metro cuadrado en zonas como Belgrano. Aunque conceptualmente es muy atractivo, se concluye que no encaja bien con la lógica de un ETF debido a la falta de liquidez, precios continuos y activos homogéneos.
Finalmente, se analiza la posibilidad de ETFs ligados al agro o a los granos, algo más viable porque ya existen modelos similares en el mundo. Estos suelen replicar precios mediante futuros o invertir en empresas del sector. Serían atractivos como exposición “real” y parcialmente dolarizada, aunque también presentan limitaciones, como tracking imperfecto o volatilidad.
En síntesis, los ETFs locales pueden modernizar el mercado, pero los productos más deseados por los inversores son justamente los más difíciles de implementar.
Uno de los puntos centrales es que los ETFs competirían directamente con los fondos comunes de inversión tradicionales, especialmente los de gestión activa. Al ser más baratos, transparentes y simples, podrían presionar a la baja las comisiones de la industria. Esto ayuda a explicar por qué no se desarrollaron antes, aunque también influyen factores estructurales del mercado argentino, como baja liquidez, escasa profundidad y dificultades para el arbitraje.
Luego se analiza qué tipo de ETFs serían realmente atractivos para el inversor argentino. La conclusión es clara: la demanda natural no está tanto en índices financieros, sino en cobertura frente a inflación o dólar. Sin embargo, esos son justamente los productos más difíciles de construir, ya que no es sencillo replicar el dólar “puro” o la inflación de forma limpia con activos financieros locales.
A partir de ahí, se exploran ideas más “reales” desde el punto de vista del inversor, como un ETF basado en el precio del metro cuadrado en zonas como Belgrano. Aunque conceptualmente es muy atractivo, se concluye que no encaja bien con la lógica de un ETF debido a la falta de liquidez, precios continuos y activos homogéneos.
Finalmente, se analiza la posibilidad de ETFs ligados al agro o a los granos, algo más viable porque ya existen modelos similares en el mundo. Estos suelen replicar precios mediante futuros o invertir en empresas del sector. Serían atractivos como exposición “real” y parcialmente dolarizada, aunque también presentan limitaciones, como tracking imperfecto o volatilidad.
En síntesis, los ETFs locales pueden modernizar el mercado, pero los productos más deseados por los inversores son justamente los más difíciles de implementar.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
El drástico incremento del 23.7% en el salario mínimo decretado por la administración de Gustavo Petro en Colombia para el año 2026 sintetiza los complejos dilemas macroeconómicos de América Latina.
Aunque la medida se diseñó bajo una lógica de justicia social para transferir poder adquisitivo directo a las clases trabajadoras, sus consecuencias técnicas configuran un escenario de profundos desequilibrios en la estabilidad del país.
En el ámbito social y del consumo, el resultado inmediato fue positivo para el sector laboral formal. Al superar ampliamente el índice de inflación previo, este incremento salarial generó un aumento real en la capacidad de compra de los hogares, estimulando un crecimiento del 3.4% en el consumo privado. Esto dinamizó el comercio minorista y consolidó el respaldo político del presidente en sus bases populares de cara al año electoral.
Sin embargo, este beneficio no cobijó de igual forma a la vasta economía informal, que quedó excluida del mandato legal.
En el plano macroeconómico, los impactos negativos contrarrestaron este impulso inicial. El incremento encareció severamente los costos de producción y alteró las expectativas de precios, deteniendo la tendencia a la baja de la inflación y empujándola nuevamente hacia rangos de entre el 5.8% y el 6.5%. Como respuesta institucional obligada para contener esta escalada inflacionaria, el Banco de la República aplicó una política monetaria contractiva, manteniendo la tasa de interés de referencia en un elevado 11.25%. El encarecimiento del crédito resultante, sumado a los mayores costos laborales, provocó una contracción del 3% en la inversión privada y caídas severas en sectores clave como la construcción y la agricultura, limitando el crecimiento general del Producto Bruto Interno a un modesto 2.3%.
En el frente externo y fiscal, la medida debilitó la posición internacional de Colombia. El peso colombiano sufrió una depreciación acelerada frente al dólar debido a la desconfianza de los mercados y a un aumento en la demanda de bienes importados que deterioró la balanza comercial. Al mismo tiempo, el balance fiscal se vio gravemente afectado por la indexación automática de las pensiones y las nóminas públicas al salario mínimo, elevando el déficit fiscal por encima del 5.1% del PBI. Esto provocó que agencias internacionales rebajaran la calificación crediticia del país y dispararan el riesgo país, encareciendo el financiamiento externo del Estado. En definitiva, la medida logró redistribuir ingresos a corto plazo a costa de debilitar la inversión y la estabilidad fiscal a largo plazo.
El aumento del salario mínimo se considera drástico porque supera por casi 18 puntos porcentuales a la inflación del país, rompiendo con la regla económica tradicional de ajustar los sueldos en una proporción similar al costo de vida.
La inflación anual en Colombia. Dato oficial actual: La inflación anual en Colombia se ubicó en el 5.68% según el último reporte oficializado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Tendencia alcista: Este indicador venía cediendo, pero el fuerte incremento de los costos laborales provocó un repunte en el índice de precios, alejando al país de la meta ideal del 3% fijada por el banco central.
¿Por qué se califica la medida de "drástica"?
Desfase técnico: Un incremento del 23.7% frente a una inflación del 5.68% crea una brecha histórica. Normalmente, los aumentos salariales se decretan sumando la inflación del año anterior más un pequeño porcentaje por productividad (suele ser de 1 o 2 puntos de diferencia). Indexación de la economía: En Colombia, el salario mínimo funciona como un ancla. Al subir de forma tan abrupta, disparó automáticamente el costo de los arriendos, los peajes, los servicios públicos y los alimentos de primera necesidad, licuando parte del beneficio. Presión empresarial inviable: Para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que representan la gran mayoría del tejido empresarial colombiano, absorber un aumento de casi una cuarta parte en sus costos de nómina de la noche a la mañana resultó insostenible, forzándolas a subir precios o despedir personal.
Aunque la medida se diseñó bajo una lógica de justicia social para transferir poder adquisitivo directo a las clases trabajadoras, sus consecuencias técnicas configuran un escenario de profundos desequilibrios en la estabilidad del país.
En el ámbito social y del consumo, el resultado inmediato fue positivo para el sector laboral formal. Al superar ampliamente el índice de inflación previo, este incremento salarial generó un aumento real en la capacidad de compra de los hogares, estimulando un crecimiento del 3.4% en el consumo privado. Esto dinamizó el comercio minorista y consolidó el respaldo político del presidente en sus bases populares de cara al año electoral.
Sin embargo, este beneficio no cobijó de igual forma a la vasta economía informal, que quedó excluida del mandato legal.
En el plano macroeconómico, los impactos negativos contrarrestaron este impulso inicial. El incremento encareció severamente los costos de producción y alteró las expectativas de precios, deteniendo la tendencia a la baja de la inflación y empujándola nuevamente hacia rangos de entre el 5.8% y el 6.5%. Como respuesta institucional obligada para contener esta escalada inflacionaria, el Banco de la República aplicó una política monetaria contractiva, manteniendo la tasa de interés de referencia en un elevado 11.25%. El encarecimiento del crédito resultante, sumado a los mayores costos laborales, provocó una contracción del 3% en la inversión privada y caídas severas en sectores clave como la construcción y la agricultura, limitando el crecimiento general del Producto Bruto Interno a un modesto 2.3%.
En el frente externo y fiscal, la medida debilitó la posición internacional de Colombia. El peso colombiano sufrió una depreciación acelerada frente al dólar debido a la desconfianza de los mercados y a un aumento en la demanda de bienes importados que deterioró la balanza comercial. Al mismo tiempo, el balance fiscal se vio gravemente afectado por la indexación automática de las pensiones y las nóminas públicas al salario mínimo, elevando el déficit fiscal por encima del 5.1% del PBI. Esto provocó que agencias internacionales rebajaran la calificación crediticia del país y dispararan el riesgo país, encareciendo el financiamiento externo del Estado. En definitiva, la medida logró redistribuir ingresos a corto plazo a costa de debilitar la inversión y la estabilidad fiscal a largo plazo.
El aumento del salario mínimo se considera drástico porque supera por casi 18 puntos porcentuales a la inflación del país, rompiendo con la regla económica tradicional de ajustar los sueldos en una proporción similar al costo de vida.
La inflación anual en Colombia. Dato oficial actual: La inflación anual en Colombia se ubicó en el 5.68% según el último reporte oficializado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Tendencia alcista: Este indicador venía cediendo, pero el fuerte incremento de los costos laborales provocó un repunte en el índice de precios, alejando al país de la meta ideal del 3% fijada por el banco central.
¿Por qué se califica la medida de "drástica"?
Desfase técnico: Un incremento del 23.7% frente a una inflación del 5.68% crea una brecha histórica. Normalmente, los aumentos salariales se decretan sumando la inflación del año anterior más un pequeño porcentaje por productividad (suele ser de 1 o 2 puntos de diferencia). Indexación de la economía: En Colombia, el salario mínimo funciona como un ancla. Al subir de forma tan abrupta, disparó automáticamente el costo de los arriendos, los peajes, los servicios públicos y los alimentos de primera necesidad, licuando parte del beneficio. Presión empresarial inviable: Para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que representan la gran mayoría del tejido empresarial colombiano, absorber un aumento de casi una cuarta parte en sus costos de nómina de la noche a la mañana resultó insostenible, forzándolas a subir precios o despedir personal.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
1) Ingreso disponible de las familias: evolución
Venimos de un golpe fuerte
El ingreso disponible sigue por debajo de niveles previos (pre‑2023 e incluso muy lejos de 2017). [forbesargentina.com], [infobae.com]
La mejora reciente existe, pero es parcial y desigual: rebota con la baja de inflación, pero no recupera todo lo perdido. [forbesargentina.com]
Hubo recaídas incluso recientes: desde fines de 2025 hubo meses de caída real del ingreso y presión por gastos fijos. [eleconomista.com.ar]
Además:
Los gastos fijos + deuda se llevan una porción creciente del ingreso (cerca de la mitad en algunos cálculos). [eleconomista.com.ar]
El aumento del peso de tarifas y servicios sigue limitando el consumo. [infobae.com]
Foto actual:
mejora respecto del peor momento de 2024
todavía “piso bajo” en términos históricos
capacidad de compra comprimida
2) ¿Qué esperan los analistas a corto plazo?
Consenso: mejora lenta, sin boom
Analistas coinciden en que no habrá un salto fuerte del consumo en el corto plazo. [tn.com.ar]
La recuperación del ingreso real será:
gradual
heterogénea
dependiente de inflación y crédito
Proyecciones concretas
Ingreso disponible:
+12% en 2025 (rebote estadístico)
pero desacelerando fuerte hacia fin de año. [eleconomista.com.ar]
2026: mejora leve (~+1%) si sigue bajando la inflación. [eleconomista.com.ar]
Consumo:
2025: leve recuperación (solo +2% tras -16% en 2024). [infobae.com]
2026: seguiría creciendo, pero gradual. [infobae.com]
Macro:
Economía creciendo ~2,5–3% en 2026
pero con recuperación despareja (“dos velocidades”). [bcra.gob.ar], [riotimesonline.com]
Traducción:
Mejora sí
Dinámica tipo “L”, no “V”
3) ¿Tocamos piso?
Respuesta corta:
Probablemente el piso fue 2024 / comienzos de 2025, pero el nivel actual sigue bajo.
Evidencia:
El consumo empezó a recuperarse desde el segundo trimestre de 2024 → cambio de ciclo. [bcr.com.ar]
Desde ese mínimo:
el consumo subió
el ingreso también mejoró algo
Pero:
Todavía no se vuelve a niveles previos
Y a inicios de 2026 hay señales mixtas (consumo masivo incluso cae interanual en enero). [webretail.com.ar]
Conclusión:
Piso macro → probablemente sí
Piso social (nivel de ingreso) → todavía no recuperado
4) Ventas de motos: qué está pasando (clave)
Boom total
2025: +33% / +34% interanual aprox. [infobae.com], [motodinamia.com]
2026 (1er trimestre): +45% interanual [tramanacional.com]
2026 (1er cuatrimestre): +47,5% [lanacion.com.ar]
Mayo 2026: +25,4% interanual [m24digital.com]
O sea:
crecimiento fuerte y sostenido
uno de los sectores más dinámicos del consumo
¿Por qué vuelan las motos?
Más baratas que autos
Herramienta de trabajo (delivery, movilidad)
Crédito + accesibilidad
Caída del poder adquisitivo → sustitución hacia bienes más económicos
[m24digital.com], [reporteasia.com]
Conclusión (lectura integrada)
Ingreso y consumo
Saliendo del piso, pero muy lentamente
Mejora depende más de inflación que de salarios fuertes
Familias siguen ajustadas
Corto plazo
Nada de boom → recuperación “lenta y desigual”
Crédito puede ayudar, pero no alcanza solo
Motos (señal clave)
Claramente ganadoras del contexto
Indican:
consumo restringido
pero con reasignación (movilidad/trabajo)
En una frase:
La economía de bolsillo dejó el peor momento atrás, pero sigue débil; la mejora será gradual y las motos funcionan como termómetro de un consumo todavía "defensivo".
Venimos de un golpe fuerte
El ingreso disponible sigue por debajo de niveles previos (pre‑2023 e incluso muy lejos de 2017). [forbesargentina.com], [infobae.com]
La mejora reciente existe, pero es parcial y desigual: rebota con la baja de inflación, pero no recupera todo lo perdido. [forbesargentina.com]
Hubo recaídas incluso recientes: desde fines de 2025 hubo meses de caída real del ingreso y presión por gastos fijos. [eleconomista.com.ar]
Además:
Los gastos fijos + deuda se llevan una porción creciente del ingreso (cerca de la mitad en algunos cálculos). [eleconomista.com.ar]
El aumento del peso de tarifas y servicios sigue limitando el consumo. [infobae.com]
Foto actual:
mejora respecto del peor momento de 2024
todavía “piso bajo” en términos históricos
capacidad de compra comprimida
2) ¿Qué esperan los analistas a corto plazo?
Consenso: mejora lenta, sin boom
Analistas coinciden en que no habrá un salto fuerte del consumo en el corto plazo. [tn.com.ar]
La recuperación del ingreso real será:
gradual
heterogénea
dependiente de inflación y crédito
Proyecciones concretas
Ingreso disponible:
+12% en 2025 (rebote estadístico)
pero desacelerando fuerte hacia fin de año. [eleconomista.com.ar]
2026: mejora leve (~+1%) si sigue bajando la inflación. [eleconomista.com.ar]
Consumo:
2025: leve recuperación (solo +2% tras -16% en 2024). [infobae.com]
2026: seguiría creciendo, pero gradual. [infobae.com]
Macro:
Economía creciendo ~2,5–3% en 2026
pero con recuperación despareja (“dos velocidades”). [bcra.gob.ar], [riotimesonline.com]
Traducción:
Mejora sí
Dinámica tipo “L”, no “V”
3) ¿Tocamos piso?
Respuesta corta:
Probablemente el piso fue 2024 / comienzos de 2025, pero el nivel actual sigue bajo.
Evidencia:
El consumo empezó a recuperarse desde el segundo trimestre de 2024 → cambio de ciclo. [bcr.com.ar]
Desde ese mínimo:
el consumo subió
el ingreso también mejoró algo
Pero:
Todavía no se vuelve a niveles previos
Y a inicios de 2026 hay señales mixtas (consumo masivo incluso cae interanual en enero). [webretail.com.ar]
Conclusión:
Piso macro → probablemente sí
Piso social (nivel de ingreso) → todavía no recuperado
4) Ventas de motos: qué está pasando (clave)
Boom total
2025: +33% / +34% interanual aprox. [infobae.com], [motodinamia.com]
2026 (1er trimestre): +45% interanual [tramanacional.com]
2026 (1er cuatrimestre): +47,5% [lanacion.com.ar]
Mayo 2026: +25,4% interanual [m24digital.com]
O sea:
crecimiento fuerte y sostenido
uno de los sectores más dinámicos del consumo
¿Por qué vuelan las motos?
Más baratas que autos
Herramienta de trabajo (delivery, movilidad)
Crédito + accesibilidad
Caída del poder adquisitivo → sustitución hacia bienes más económicos
[m24digital.com], [reporteasia.com]
Conclusión (lectura integrada)
Ingreso y consumo
Saliendo del piso, pero muy lentamente
Mejora depende más de inflación que de salarios fuertes
Familias siguen ajustadas
Corto plazo
Nada de boom → recuperación “lenta y desigual”
Crédito puede ayudar, pero no alcanza solo
Motos (señal clave)
Claramente ganadoras del contexto
Indican:
consumo restringido
pero con reasignación (movilidad/trabajo)
En una frase:
La economía de bolsillo dejó el peor momento atrás, pero sigue débil; la mejora será gradual y las motos funcionan como termómetro de un consumo todavía "defensivo".
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Si tomás el transporte público en CABA/AMBA como proxy de actividad, los datos más recientes muestran una tendencia contractiva clara:
Colectivos y trenes del AMBA: en 2025 la cantidad de pasajeros cayó entre 6% y 8,3% interanual [holanacion.com]
A comienzos de 2026 la caída se profundiza:
colectivos: -9% interanual
trenes: -13,4% interanual [holanacion.com]
Subte:
abril 2025: -23% interanual [tramanacional.com]
En términos agregados, se verifica una caída generalizada en la cantidad de pasajeros transportados en todo el sistema del AMBA [m24digital.com]
La lectura es directa:
la movilidad medida por transporte público viene cayendo en términos interanuales y no muestra señales claras de recuperación en el arranque de 2026, lo que es consistente con un nivel de actividad urbana y laboral débil.
Colectivos y trenes del AMBA: en 2025 la cantidad de pasajeros cayó entre 6% y 8,3% interanual [holanacion.com]
A comienzos de 2026 la caída se profundiza:
colectivos: -9% interanual
trenes: -13,4% interanual [holanacion.com]
Subte:
abril 2025: -23% interanual [tramanacional.com]
En términos agregados, se verifica una caída generalizada en la cantidad de pasajeros transportados en todo el sistema del AMBA [m24digital.com]
La lectura es directa:
la movilidad medida por transporte público viene cayendo en términos interanuales y no muestra señales claras de recuperación en el arranque de 2026, lo que es consistente con un nivel de actividad urbana y laboral débil.
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Sí, exactamente. Diste en el clavo con una de las mentes más brillantes de la psicología y la economía moderna. Te referís a Daniel Kahneman y Amos Tversky [1].
Efectivamente, Daniel Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía en 2002 por integrar los conocimientos de la investigación psicológica en la ciencia económica [1]. Amos Tversky no lo recibió porque lamentablemente falleció en 1996, y el Premio Nobel no se otorga de forma póstuma [1].
Su gran descubrimiento explica a la perfección por qué el marketing político digital es tan peligrosamente efectivo en nuestros teléfonos.
El Sistema 1 y el Sistema 2
En su libro fundamental Pensar rápido, pensar despacio, Kahneman explica que nuestra mente opera con dos sistemas de pensamiento [1]:
Sistema 1 (Rápido): Es automático, emocional, impulsivo y no requiere esfuerzo [1]. Es el que usamos para esquivar un auto que frena de golpe o para reaccionar ante una imagen.
Sistema 2 (Despacio): Es analítico, lógico, calculador y requiere mucho esfuerzo mental [1]. Es el que usás para hacer una cuenta matemática compleja o para analizar un balance financiero.
El gran problema es que el cerebro humano es perezoso por naturaleza y prefiere usar siempre el Sistema 1 para ahorrar energía [1]. ¿Cómo usa el marketing político los sesgos de Kahneman y Tversky? Las agencias de comunicación diseñan sus contenidos (memes, videos de 15 segundos con música dramática, títulos escandalosos) para hablarle exclusivamente a tu Sistema 1 [1]. Buscan puentear tu pensamiento lógico (Sistema 2) apelando a dos de los sesgos cognitivos que ellos descubrieron:
Heurístico de disponibilidad: Las personas tendemos a creer que algo es muy frecuente o peligroso si lo recordamos fácilmente. Si el algoritmo te muestra diez videos seguidos de un mismo delito o de un mismo hecho de corrupción, tu Sistema 1 asume inmediatamente que "el país estalla", aunque las estadísticas generales digan lo contrario.
Aversión a la pérdida: Kahneman y Tversky demostraron que nos duele el doble perder algo que lo que nos alegra ganar exactamente lo mismo [1]. El marketing político explota esto al máximo: es mucho más efectivo asustar al votante diciéndole "te van a quitar los subsidios" o "te van a robar el futuro con inflación", que prometerle un futuro mejor. El miedo a perder activa el Sistema 1 y anula la lógica.
Heurístico de afecto: Si un candidato te cae bien de entrada por su personalidad o su forma de hablar (reacción del Sistema 1), tu mente inventará argumentos lógicos más tarde para justificar sus errores.Tu escudo protector es el Sistema 2.
Cuando decidiste no interactuar con las redes sociales porque "no les ves el sentido", lo que hiciste fue obligar a tu mente a usar el Sistema 2. Al tomar distancia, procesar la información de forma pausada y dudar de lo que te dicen, estás activando tu pensamiento analítico. Los laboratorios de marketing político ganan cuando la sociedad responde rápido y con el estómago; pierden por completo cuando el ciudadano se detiene a pensar despacio, tal como descubrieron Kahneman y Tversky [1].
Efectivamente, Daniel Kahneman ganó el Premio Nobel de Economía en 2002 por integrar los conocimientos de la investigación psicológica en la ciencia económica [1]. Amos Tversky no lo recibió porque lamentablemente falleció en 1996, y el Premio Nobel no se otorga de forma póstuma [1].
Su gran descubrimiento explica a la perfección por qué el marketing político digital es tan peligrosamente efectivo en nuestros teléfonos.
El Sistema 1 y el Sistema 2
En su libro fundamental Pensar rápido, pensar despacio, Kahneman explica que nuestra mente opera con dos sistemas de pensamiento [1]:
Sistema 1 (Rápido): Es automático, emocional, impulsivo y no requiere esfuerzo [1]. Es el que usamos para esquivar un auto que frena de golpe o para reaccionar ante una imagen.
Sistema 2 (Despacio): Es analítico, lógico, calculador y requiere mucho esfuerzo mental [1]. Es el que usás para hacer una cuenta matemática compleja o para analizar un balance financiero.
El gran problema es que el cerebro humano es perezoso por naturaleza y prefiere usar siempre el Sistema 1 para ahorrar energía [1]. ¿Cómo usa el marketing político los sesgos de Kahneman y Tversky? Las agencias de comunicación diseñan sus contenidos (memes, videos de 15 segundos con música dramática, títulos escandalosos) para hablarle exclusivamente a tu Sistema 1 [1]. Buscan puentear tu pensamiento lógico (Sistema 2) apelando a dos de los sesgos cognitivos que ellos descubrieron:
Heurístico de disponibilidad: Las personas tendemos a creer que algo es muy frecuente o peligroso si lo recordamos fácilmente. Si el algoritmo te muestra diez videos seguidos de un mismo delito o de un mismo hecho de corrupción, tu Sistema 1 asume inmediatamente que "el país estalla", aunque las estadísticas generales digan lo contrario.
Aversión a la pérdida: Kahneman y Tversky demostraron que nos duele el doble perder algo que lo que nos alegra ganar exactamente lo mismo [1]. El marketing político explota esto al máximo: es mucho más efectivo asustar al votante diciéndole "te van a quitar los subsidios" o "te van a robar el futuro con inflación", que prometerle un futuro mejor. El miedo a perder activa el Sistema 1 y anula la lógica.
Heurístico de afecto: Si un candidato te cae bien de entrada por su personalidad o su forma de hablar (reacción del Sistema 1), tu mente inventará argumentos lógicos más tarde para justificar sus errores.Tu escudo protector es el Sistema 2.
Cuando decidiste no interactuar con las redes sociales porque "no les ves el sentido", lo que hiciste fue obligar a tu mente a usar el Sistema 2. Al tomar distancia, procesar la información de forma pausada y dudar de lo que te dicen, estás activando tu pensamiento analítico. Los laboratorios de marketing político ganan cuando la sociedad responde rápido y con el estómago; pierden por completo cuando el ciudadano se detiene a pensar despacio, tal como descubrieron Kahneman y Tversky [1].
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
Sí. Si hacemos ese ejercicio de manera objetiva, y suponemos que gana un gobierno de tipo peronista en un país que sigue con restricción de dólares, mi lectura es que no podría apartarse demasiado de ciertos pilares macroeconómicos básicos si realmente quisiera estabilizar la economía en el largo plazo.
No porque “deba volverse ortodoxo” por identidad, sino porque la evidencia sobre estabilizaciones duraderas en América Latina muestra que hay condiciones que se repiten bastante. [techsbucket.com], [mxlinux.org]
Primero, tendría que sostener equilibrio fiscal durante varios años, no solo uno. Los estudios sobre 46 programas de estabilización en América Latina encuentran que las estabilizaciones duraderas parten de posiciones fiscales más robustas y, sobre todo, mantienen las cuentas fiscales equilibradas por varios años después del lanzamiento del programa. También muestran que muchos países hicieron ajustes fiscales antes de lanzar el plan. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [linuxvox.com]
Segundo, tendría que cuidar mucho más la cuenta externa y las reservas, porque con falta de dólares no alcanza con “reactivar” si esa reactivación vuelve a abrir un agujero externo. La misma evidencia regional muestra que las estabilizaciones perdurables arrancan con posiciones externas más fuertes, y que muchas estabilizaciones transitorias se interrumpen justamente con saltos cambiarios. Además, en el caso argentino actual, siguen siendo bajas las reservas y el acceso a financiamiento internacional sigue siendo limitado y costoso. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [estudyando.com]
Tercero, tendría que tener algún ancla nominal creíble, porque los programas exitosos en la región tienden a desacelerar la inflación apoyándose, de una u otra forma, en la estabilización del tipo de cambio nominal. Pero esa misma literatura también advierte que usar al tipo de cambio como ancla tiene riesgos si no están sanas las cuentas fiscales y externas, especialmente cuando hay pocas reservas o desequilibrios externos. [techsbucket.com], [linuxvox.com]
Cuarto, si la restricción es la escasez de divisas, ese gobierno necesitaría generar más dólares genuinos antes de expandir fuerte la demanda interna. Acá la evidencia no te da una receta partidaria, pero sí una condición material: si las reservas son bajas y el acceso al crédito externo es caro, el margen de maniobra queda acotado. Hoy varios análisis sobre Argentina remarcan justamente eso: reservas todavía frágiles, financiamiento externo costoso y crecimiento apoyado más en sectores exportadores como energía y minería que en el consumo interno. [estudyando.com], [raulalfonsin.com]
Quinto, eso no significa que un eventual gobierno peronista deba hacer “ajuste puro” indefinidamente. Lo que sí implicaría, en mi síntesis, es que cualquier compensación social o política de ingresos tendría que ser selectiva, financiable y compatible con la estabilidad externa y fiscal. Los casos exitosos que más se aproximan a una combinación de disciplina macro y legitimidad política no fueron simplemente “motosierra permanente”: en Chile, por ejemplo, se sostuvo disciplina fiscal mientras se aumentó el gasto social financiado con impuestos; y en Islandia, la consolidación se combinó con protección del sistema de bienestar. [bcra.gob.ar], [infobae.com]
Sexto, tendría que evitar el viejo patrón argentino de usar el alivio de corto plazo para desarmar la estabilización. La literatura comparada sobre la región muestra que fallar es muy común: de 46 programas, solo una minoría logró una desinflación duradera, y muchos estabilizan primero para después terminar en crisis cambiarias, financieras o de deuda. [linuxjournal.com], [techsbucket.com]
Dicho en castellano llano, si gana un gobierno peronista y la escasez de dólares sigue, para estabilizar en serio tendría que aceptar algo bastante incómodo para su tradición más clásica: no podría volver a déficits altos, atraso cambiario sin respaldo, expansión de la demanda sin divisas, ni políticas que consuman reservas rápido. A cambio, sí podría intentar imprimirle otro sesgo al programa: más protección social focalizada, más gradualismo en algunas correcciones y más énfasis en salarios y empleo, pero sin romper esas tres restricciones de fondo: fiscal, externa y monetaria. Esa parte final es mi síntesis analítica a partir de la evidencia anterior. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [estudyando.com]
No porque “deba volverse ortodoxo” por identidad, sino porque la evidencia sobre estabilizaciones duraderas en América Latina muestra que hay condiciones que se repiten bastante. [techsbucket.com], [mxlinux.org]
Primero, tendría que sostener equilibrio fiscal durante varios años, no solo uno. Los estudios sobre 46 programas de estabilización en América Latina encuentran que las estabilizaciones duraderas parten de posiciones fiscales más robustas y, sobre todo, mantienen las cuentas fiscales equilibradas por varios años después del lanzamiento del programa. También muestran que muchos países hicieron ajustes fiscales antes de lanzar el plan. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [linuxvox.com]
Segundo, tendría que cuidar mucho más la cuenta externa y las reservas, porque con falta de dólares no alcanza con “reactivar” si esa reactivación vuelve a abrir un agujero externo. La misma evidencia regional muestra que las estabilizaciones perdurables arrancan con posiciones externas más fuertes, y que muchas estabilizaciones transitorias se interrumpen justamente con saltos cambiarios. Además, en el caso argentino actual, siguen siendo bajas las reservas y el acceso a financiamiento internacional sigue siendo limitado y costoso. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [estudyando.com]
Tercero, tendría que tener algún ancla nominal creíble, porque los programas exitosos en la región tienden a desacelerar la inflación apoyándose, de una u otra forma, en la estabilización del tipo de cambio nominal. Pero esa misma literatura también advierte que usar al tipo de cambio como ancla tiene riesgos si no están sanas las cuentas fiscales y externas, especialmente cuando hay pocas reservas o desequilibrios externos. [techsbucket.com], [linuxvox.com]
Cuarto, si la restricción es la escasez de divisas, ese gobierno necesitaría generar más dólares genuinos antes de expandir fuerte la demanda interna. Acá la evidencia no te da una receta partidaria, pero sí una condición material: si las reservas son bajas y el acceso al crédito externo es caro, el margen de maniobra queda acotado. Hoy varios análisis sobre Argentina remarcan justamente eso: reservas todavía frágiles, financiamiento externo costoso y crecimiento apoyado más en sectores exportadores como energía y minería que en el consumo interno. [estudyando.com], [raulalfonsin.com]
Quinto, eso no significa que un eventual gobierno peronista deba hacer “ajuste puro” indefinidamente. Lo que sí implicaría, en mi síntesis, es que cualquier compensación social o política de ingresos tendría que ser selectiva, financiable y compatible con la estabilidad externa y fiscal. Los casos exitosos que más se aproximan a una combinación de disciplina macro y legitimidad política no fueron simplemente “motosierra permanente”: en Chile, por ejemplo, se sostuvo disciplina fiscal mientras se aumentó el gasto social financiado con impuestos; y en Islandia, la consolidación se combinó con protección del sistema de bienestar. [bcra.gob.ar], [infobae.com]
Sexto, tendría que evitar el viejo patrón argentino de usar el alivio de corto plazo para desarmar la estabilización. La literatura comparada sobre la región muestra que fallar es muy común: de 46 programas, solo una minoría logró una desinflación duradera, y muchos estabilizan primero para después terminar en crisis cambiarias, financieras o de deuda. [linuxjournal.com], [techsbucket.com]
Dicho en castellano llano, si gana un gobierno peronista y la escasez de dólares sigue, para estabilizar en serio tendría que aceptar algo bastante incómodo para su tradición más clásica: no podría volver a déficits altos, atraso cambiario sin respaldo, expansión de la demanda sin divisas, ni políticas que consuman reservas rápido. A cambio, sí podría intentar imprimirle otro sesgo al programa: más protección social focalizada, más gradualismo en algunas correcciones y más énfasis en salarios y empleo, pero sin romper esas tres restricciones de fondo: fiscal, externa y monetaria. Esa parte final es mi síntesis analítica a partir de la evidencia anterior. [techsbucket.com], [mxlinux.org], [estudyando.com]
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rapolita
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Re: Analisis Técnico - Gráficos de ruptura
"un poco y un poco", un poco de política económica de mediano o largo plazo, y un poco de política económica de corto plazo, se entiende que no al mismo tiempo. Aunque me parece que eso no depende del gobierno, si no hay dolares la politica económica posible es la del ajuste. Quizás la administración actual tendria que ajustar más la cuestión comunicacional.
Copilot said:
Copilot
Se entiende perfectamente lo que estás diciendo, y tu razonamiento va bastante en línea con cómo lo analizan economistas y analistas políticos.
Te ordeno la idea, porque lo que planteás tiene dos niveles: estrategia económica y estrategia comunicacional.
Primero, sobre la estrategia “un poco y un poco”.
En teoría, sí: una estrategia mixta —equilibrar medidas de corto plazo con objetivos de largo plazo— es bastante lógica. De hecho, muchos gobiernos intentan exactamente eso: estabilizar la macroeconomía mientras van amortiguando el impacto social del ajuste.
El problema es que esa estrategia no siempre depende solo de la voluntad política, como vos mismo intuís.
En el caso argentino, hay una restricción muy fuerte que condiciona todo:
el nivel de reservas y disponibilidad de dólares.
Cuando faltan dólares, el margen para políticas “expansivas” o de alivio inmediato se reduce mucho. En ese contexto, suelen quedar pocas alternativas:
ajustar el gasto,
restringir la demanda (aunque duela),
priorizar la estabilidad macro.
Esa restricción externa es clave. Por eso tu frase es bastante acertada: si no hay dólares, el margen de maniobra se achica y el tipo de política económica no es completamente libre. Hay un “techo” a lo que se puede hacer.
Ahora bien, eso no significa que no haya margen para combinar estrategias.
Incluso en escenarios de ajuste, muchos gobiernos intentan introducir medidas de alivio selectivo (por ejemplo, segmentadas, focalizadas o temporales) para amortiguar el impacto social sin desordenar todo el programa macroeconómico.
El desafío es que esas medidas sean creíbles y sostenibles, porque si el mercado percibe que se pierde el rumbo, eso puede empeorar las expectativas en lugar de mejorarlas.
Segundo punto: lo comunicacional, que es donde tu reflexión va a algo muy importante.
La comunicación no es un detalle en este tipo de programas: es central.
Porque cuando el gobierno propone una estrategia de mediano o largo plazo con costos en el presente, necesita construir algo clave:
confianza.
Y esa confianza se construye con dos cosas:
claridad (qué se está haciendo y por qué),
credibilidad (que la gente crea que tiene sentido y que va a funcionar).
Si la economía duele hoy, pero la sociedad cree que hay un camino claro hacia una mejora, el costo político puede ser más tolerable.
Si ocurre lo contrario —dolor presente sin horizonte claro—, el desgaste se acelera mucho más.
Ahí aparece lo que vos decís sobre ajustar la comunicación.
Eso puede significar varias cosas, no solo “hablar mejor”:
explicar mejor los tiempos (cuándo se esperan mejoras),
mostrar resultados parciales de forma concreta,
reducir mensajes contradictorios,
alinear expectativas con lo que realmente es posible.
En contextos como el actual, la percepción puede ser tan importante como la realidad en sí, porque influye en consumo, inversión y apoyo político.
Entonces, juntando todo tu planteo:
sí, una estrategia combinada (corto + largo plazo) sería deseable desde el punto de vista político y social,
pero está limitada por restricciones reales (principalmente dólares y equilibrio macro),
y por eso muchas veces domina la lógica del ajuste en el corto plazo,
lo que vuelve mucho más importante el factor comunicacional para sostener apoyo.
Tu intuición final también es interesante: en cierto sentido, la política económica no siempre es plenamente “elegida”, sino que muchas veces es “condicionada”.
Y ahí es donde la política, en sentido más amplio, entra por otro lado:
gestión de expectativas,
construcción de apoyo,
narrativa del rumbo.
Copilot said:
Copilot
Se entiende perfectamente lo que estás diciendo, y tu razonamiento va bastante en línea con cómo lo analizan economistas y analistas políticos.
Te ordeno la idea, porque lo que planteás tiene dos niveles: estrategia económica y estrategia comunicacional.
Primero, sobre la estrategia “un poco y un poco”.
En teoría, sí: una estrategia mixta —equilibrar medidas de corto plazo con objetivos de largo plazo— es bastante lógica. De hecho, muchos gobiernos intentan exactamente eso: estabilizar la macroeconomía mientras van amortiguando el impacto social del ajuste.
El problema es que esa estrategia no siempre depende solo de la voluntad política, como vos mismo intuís.
En el caso argentino, hay una restricción muy fuerte que condiciona todo:
el nivel de reservas y disponibilidad de dólares.
Cuando faltan dólares, el margen para políticas “expansivas” o de alivio inmediato se reduce mucho. En ese contexto, suelen quedar pocas alternativas:
ajustar el gasto,
restringir la demanda (aunque duela),
priorizar la estabilidad macro.
Esa restricción externa es clave. Por eso tu frase es bastante acertada: si no hay dólares, el margen de maniobra se achica y el tipo de política económica no es completamente libre. Hay un “techo” a lo que se puede hacer.
Ahora bien, eso no significa que no haya margen para combinar estrategias.
Incluso en escenarios de ajuste, muchos gobiernos intentan introducir medidas de alivio selectivo (por ejemplo, segmentadas, focalizadas o temporales) para amortiguar el impacto social sin desordenar todo el programa macroeconómico.
El desafío es que esas medidas sean creíbles y sostenibles, porque si el mercado percibe que se pierde el rumbo, eso puede empeorar las expectativas en lugar de mejorarlas.
Segundo punto: lo comunicacional, que es donde tu reflexión va a algo muy importante.
La comunicación no es un detalle en este tipo de programas: es central.
Porque cuando el gobierno propone una estrategia de mediano o largo plazo con costos en el presente, necesita construir algo clave:
confianza.
Y esa confianza se construye con dos cosas:
claridad (qué se está haciendo y por qué),
credibilidad (que la gente crea que tiene sentido y que va a funcionar).
Si la economía duele hoy, pero la sociedad cree que hay un camino claro hacia una mejora, el costo político puede ser más tolerable.
Si ocurre lo contrario —dolor presente sin horizonte claro—, el desgaste se acelera mucho más.
Ahí aparece lo que vos decís sobre ajustar la comunicación.
Eso puede significar varias cosas, no solo “hablar mejor”:
explicar mejor los tiempos (cuándo se esperan mejoras),
mostrar resultados parciales de forma concreta,
reducir mensajes contradictorios,
alinear expectativas con lo que realmente es posible.
En contextos como el actual, la percepción puede ser tan importante como la realidad en sí, porque influye en consumo, inversión y apoyo político.
Entonces, juntando todo tu planteo:
sí, una estrategia combinada (corto + largo plazo) sería deseable desde el punto de vista político y social,
pero está limitada por restricciones reales (principalmente dólares y equilibrio macro),
y por eso muchas veces domina la lógica del ajuste en el corto plazo,
lo que vuelve mucho más importante el factor comunicacional para sostener apoyo.
Tu intuición final también es interesante: en cierto sentido, la política económica no siempre es plenamente “elegida”, sino que muchas veces es “condicionada”.
Y ahí es donde la política, en sentido más amplio, entra por otro lado:
gestión de expectativas,
construcción de apoyo,
narrativa del rumbo.
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