Mensajepor Febo » Vie Abr 05, 2013 10:29 am
Los clubes primero se afanaron todo lo que pudieron de los deportes no-fútbol, hasta que tuvieron que cerrarlos.
Luego empezaron a vender masivamente cuanto buen jugador tenían, hasta que se quedaron sin.
Al tener menos fondos, se dejó de tener un entrenamiento decente. Sólo se ejercita y nada de mejorar la técnica (un jugador diestro que le pega mal con la zurda va a retirarse pegándole mal con la zurda).
Al no tener buen equipo, las promesas juveniles dejaron de brillar y convertirse en buenos jugadores. Por lo tanto, hubo que vender a las promesas.
¿Consecuencias? Hoy en día los clubes no tienen actividad deportiva decente no-fútbol. En el fútbol quedaron equipos mediocres, sin figuras, sin ídolos, y apenas un juvenil decente parece prometer, la temporada siguiente se va. Siguen tratando de afanar lo que queda del fondo de la olla.
¿La selección? Jugadores masomenos buenos, con alguna excepción, que no se conocen entre sí, que como juegan afuera deben ser buenos, que no se entrenan juntos (como están afuera, tampoco podés obligarlos). Los únicos buenos son delanteros (alguien dijo alguna vez que Argentina era un país de delanteros). Cuando te enfrentás un equipo con defensa decente, te das cuenta que tu ataque no llega a ningún lado, que no podés coordinarte para romper la defensa y se pone de manifiesto la gigantesca mochila que son los agujeros de tu defensa.