Mensajepor quique43 » Jue Jun 16, 2016 12:00 pm
La màquina de robar montada por Nèstor Kirchner y Cristina Fernàndez de Kirchner tuvo varias aristas, apuntaron a varios sectores de la economìa, y rapiñaron de todos lados, uno de ellos fuè dàndole poder y recursos a uno de sus testaferros Cristòbal Lopez llamado el zar del juego, y prorrogàndole el contrato para seguir recaudando dinero y esquilmando a la gente con el juego.
Tragamonedas, con prórroga hasta 2032
Cinco días antes de irse, Néstor Kirchner firmó la extensión de la concesión para el empresario patagónico Cristóbal López
Viernes 11 de enero de 2008
Si hay algo que no se puede negar, es que el ex presidente Néstor Kirchner y el empresario Cristóbal López son hombres previsores. Entre las últimas medidas que tomó antes de dejar la presidencia, Kirchner firmó un decreto que prorroga hasta 2032 la concesión del hipódromo y complejo de tragamonedas de Palermo, que vencía originalmente sólo en 2017.
El contrato de concesión está a cargo de la firma Hipódromo Argentino de Palermo (Hapsa), que tiene como principales accionistas al empresario Federico de Achával y a Casino Club, la firma controlada por López. El decreto que autoriza la prórroga fue firmado por Kirchner el 5 del mes pasado, aunque sólo se publicó en el Boletín Oficial el día 31, cuando ya era presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En los considerandos para justificar la extensión de plazo original, el Gobierno informa sobre "el escaso tiempo restante para la finalización de la concesión otorgada, todo lo cual le impediría amortizar y/o recuperar las pérdidas sufridas y la inversión efectuada". Además, también reconoce que "durante los primeros diez años de concesión, la actividad hípica atravesó una seria crisis, originada en diversos factores, que conllevaron una sensible merma, en la asistencia del público apostador al circo hípico palermitano".
El contrato firmado por Néstor Kirchner "obliga" a la concesionaria a incorporar más máquinas tragamonedas
El dato más llamativo, sin embargo, es que, a cambio de otorgarle una extensión de 15 años en un contrato que vencería en 2017, el decreto de Néstor Kirchner le impone condiciones que a simple vista no resultan muy duras.