Mensajepor El_Arabe » Vie Sep 16, 2011 6:26 pm
¿Cómo se perfila el contexto de la crisis mundial?
El estallido de la crisis hipotecaria norteamericana que rápidamente extendió sus efectos en Europa, mostraba la punta del iceberg de una crisis económica y financiera, profunda y duradera y de alcance mundial, que se expresa bajo la ley del desarrollo desigual capitalista y, aún en el último tramo de 2011, no permite avizorar cómo o cuándo habrá de culminar.
No cabe duda que la hegemonía del capital financiero y su expansión a escala global en las dos últimas décadas ha acentuado el desarrollo desigual de la economía internacional. La economía mundial si por un lado se ha polarizado, por el otro, se ha tornado más y más interdependiente. Es así que en el sistema capitalista actual se distingue el ascenso de Asia, la economía China a la cabeza y el resto a gran distancia, que mediante salarios bajísimos y la introducción del capital extranjero norteamericano, japonés y europeo, en pocos años se han apoderado de gran parte del comercio mundial, liderando la acumulación mundial de dólares y títulos del tesoro norteamericano. Pero también son parte inprescindible de ese sistema, las viejas economías capitalistas de Estados Unidos, Europa y Japón cuyos monopolios florecen en China y en el sudeste asiático, acentuando la tendencia al estancamiento y a la descomposición de sus metrópolis.
Al respecto debemos señalar que del auge a la crisis, las economías de Estados Unidos, Japón, Inglaterra y la Europa del euro, han aumentado la dependencia de China, como país imperialista y “gran fábrica mundial”. También ha aumentado la dependencia de la India y de los tigres y dragones del sudeste asiático. Además debemos señalar que el mercado mundial que emerge en el Asia Pacífico, presenta la situación paradojal de ser “rehenes” de la dolarización de sus reservas y, por tanto, rehenes de la desvalorización de sus excedentes.
Cabe aclarar al respecto que, en el último quinquenio se ha extendido notablemente la desconfianza en el dólar como instrumento de “atesoramiento”, mostrando una gran preocupación en todo el orbe por una mayor diversificación de los ahorros. Si bien en el “área del dólar” los riesgos no dejan de crecer y complicar el panorama de la divisa hegemónica, aún “nadie sabe hasta dónde puede resistir este refugio”.
Bajo la lógica imperialista basada en recuperar por las armas lo perdido en la “competencia” económica, se entiende la fuga hacia adelante del capitalismo norteamericano “dispuesta a todo para contener la fuga de capitales”. Ahora bien, si por un lado la profundización de la dependencia financiera norteamericana impulsa cada vez más a defender la hegemonía mundial en el terreno de las armas, por el otro, influye profundamente sobre la eficacia y continuidad de su expansión bélica mundial, dado que, en última instancia y a la larga, se erige en el instrumento de su contención.