Mensajepor quique43 » Jue Feb 03, 2022 10:16 am
Sigue la nota del New York Times
La presencia del fentanilo en Southold se enmarca en una tragedia más amplia que azota al condado y al país: la epidemia de opioides que ha convertido a cientos de miles de personas en adictas a las píldoras de prescripción para el dolor. El mes pasado, el estado de Nueva York, que incluye a los agobiados condados de Suffolk y Nassau, logró arrebatar mil millones de dólares a farmacéuticas, distribuidores y proveedores de opioides de prescripción como parte de un acuerdo judicial para mitigar el daño derivado de su papel en la epidemia.
Los datos preliminares de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos muestran que en 2020 murió por sobredosis el mayor número de personas del que haya registro en Estados Unidos: 93.000, un aumento de casi el 30 por ciento con respecto al año anterior.
En North Fork, los fallecidos no eran adictos empedernidos, sino, según dijo la policía, eran en su mayoría consumidores recreativos que buscaban un subidón fugaz. Detrás de las breves descripciones en los informes policiales había vidas ricas y variadas: un fabricante de joyas de Teherán que amaba la música heavy metal, y un trabajador de restaurante siempre a la moda al que rara vez se le veía sin sus botas de lamé doradas. Un chef jamaicano con un don especial para la masa madre y un paisajista que siempre contestaba el teléfono con una broma. Una mujer que amaba el maquillaje gótico, cuya madre la apodaba “fideo”. Un padre primerizo de un niño de 6 meses.
Varias otras personas también sufrieron sobredosis con cocaína mezclada con fentanilo entre el 11 y el 13 de agosto, según la policía de Southold. Los rescatistas de emergencias los revivieron con naloxona o Narcan un fármaco que puede revertir una sobredosis de opioide.
Los familiares de los fallecidos culpaban a los traficantes. “Los envenenaron para ganar dinero”, dijo Seth Tramontana, cuyo hijo de 27 años, también de nombre Seth, murió el 13 de agosto luego de ingerir cocaína que, según creen sus parientes, él no sabía que estaba adulterada con fentanilo. “Dirás que tomó su decisión e hizo lo que hizo para divertirse, pero esto no es lo que quería”.
La tendencia no se limita al condado de Suffolk. En febrero, el Departamento de Salud Pública de San Francisco emitió una advertencia de salud pública luego de una serie de sobredosis de fentanilo entre personas que pensaban que lo que estaban consumiendo era cocaína. Las autoridades en Nebraska emitieron una advertencia similar en agosto luego de 26 sobredosis en tres semanas que estuvieron relacionadas con cocaína que había sido mezclada con fentanilo.