El Banco Central busca ahora frenar el goteo de reservas y optó por cerrar el grifo de dólares a las grandes empresas. Por caso las principales automotrices están teniendo problemas para acceder al mercado cambiario, incluso teniendo las DJAIs (declaraciones juradas) aprobadas. Las empresas ya agotaron el cupo de financiamiento con sus casas matrices y, en el mercado afirman que, desde el propio Gobierno, se les pide que se hagan de divisas a través de operaciones de “contado con liquidación”.
Esta semana le tocó el turno a Fiat, que no logró entrar al país una gran parte de insumos provenientes de Brasil. El BCRA no le libera las divisas y no puede pagar l as autopartes que importa. La filial brasileña le habría cortado los suministros y eso provocaría un parate productivo. Un dolor de cabeza no sólo para Cristiano Rattazzi sino también para el gobernador de Córdoba, Juan Manuel De La Sota, que había logrado contener despidos en las plantas. No es la única automotriz afectada. Hace unos días, Volkswagen tuvo el mismo inconveniente y la lista es amplia.
Al frenar las importaciones, el Central logra contener la caída en las reservas. Ayer cerraron en US$ 28.601 millones, una baja de casi US$ 2.000 millones en lo que va del año. Pero al limitar la entrada de insumos para la producción, se frena la actividad. Por eso, según explican en el mercado, el Gobierno intentó persuadir a las automotrices y otras empresas industriales de que se abastezcan de dólares mediante operaciones de “contado con liquidación”.
