Está equivocado y habiendo sido uno de los tipos más escrachados por los K, con más razón, no debería entrar en la dinámica de justificar las puteadas al inepto de la Fuba. El tipo al subirse al Buquebus no hizo ningún acto de provocación: en todo caso, será incoherente entre sus postulados patrioteros y la negatva a darle dólares a la gilada mientras el vacaciona en el extranjero con gente mayoritariamente a la que detesta (y lo detestan a él), en lugar de, como buen progre, irse a San Clemente o Las Toninas, si la corre de tan plebeyo y popular.
Pero volviendo a lo otro, si bien se trató de un acto fascista menor y módico contra las barrabasadas de los esbirros K contra cualquier opositor o crítico, eso por sí sólo no te justifica. No hay que entrar en esa dinámica, porque un escrache más fascista no se combate con un escrache menos fascista. Con o sin menores al lado, fue un patoteo, menor y módico, pero patoteo al fín.
Con altura, civilizadamente, con urbanismo y buenos modales, los pasajeros debían de a uno, sentarse al lado del tipo y sin gritos destemplados ni insultos, cantarle las cuarenta y hacerlo enrojecer. Y lo más importante y lo qeu más le duele a esta secta neomarxista trasnochada, evadir con esmero y fugar con fruición, con eso, sin necesidad de escraches, los liquidás. Es lo qeu está haciendo la gente, huyendo del kakakón.