Re: Actualidad y política
Publicado: Jue Ago 22, 2013 9:27 am
La Presidenta defendió ante los empresarios la solidez macroeconómica del modelo
En Río Gallegos puso en marcha el diálogo social y volvió a reclamar más inversiones privadas
CFK se reunión con representantes de la UIA, Adeba y la CGT
Pablo Waisberg
Reservas internacionales, superávit comercial, nivel de endeudamiento sobre PBI y saldo de cuenta corriente. Todos esos indicadores macroeconómicos locales fueron comparados contra los de Canadá y Australia por la presidenta Cristina Fernández ante empresarios, comerciantes, banqueros y sindicalistas. La comparación arrojó un resultado favorable a la Argentina y, al mismo tiempo, sirvió para enviar un mensaje a cada uno de los dirigentes que viajaron a Santa Cruz para la adjudicación de dos represas: “Todo funciona al mismo tiempo, no es que los bancos funcionan por una parte, las empresas por otra y los trabajadores por otra; no, todo es un macrocombo, digamos, que es la economía”.
También martilló sobre la política de desinversión, que llevó adelante la petrolera Repsol tras la privatización de YPF, y la relacionó con la pérdida de reservas del Banco Central, que se ubican en los u$s37.076 millones. Es que esa caída de la producción de la principal productora individual, que fue del 6% anual durante los últimos años, obligó a importar combustibles para sostener el crecimiento económico a una tasa del 7,5% promedio durante la última década. “Si no hubiera caído en esa declinación, hoy estaríamos en u$s52.000 millones de reservas”, aseguró.
Según datos de la nacionalizada YPF, la producción de crudo cayó 8% en el 2011 y la de gas bajó poco más del 11 por ciento. Esa caída sostenida fue impactando en el comercio internacional y llevó a la Argentina a elevar las compras de combustibles en los últimos años: trepó hasta u$s8.690 millones durante el año pasado y en los primeros seis meses de este año acumuló u$s6.120 millones, según el Indec.
Pero antes de hacer la comparación de los indicadores macroeconómicos, la jefa del Estado les habló directamente a los empresarios con los que tenía previsto reunirse un rato más tarde: “Si el tema para ser un empresario K es el haber ganado plata con empresas, en estos diez años, desde acá diviso a muchísimos empresarios K. Yo no creo que los que hayan ganado plata, en estos diez años, son empresarios K; creo que han sido empresarios que han sabido aprovechar oportunidades de negocios, creo que han sido empresarios que han sabido identificar nichos importantes para poder ganar dinero”. Así se anticipó a los reclamos que habían preparado los hombres de negocios agrupados en la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación de Bancos de Capitales Nacionales (Adeba), la Cámara Argentina de la Construcción o la Cámara Argentina de Comercio.
Entre los empresarios y banqueros que la escuchaban en Río Gallegos estaban Carlos Weiss (construcción), Héctor Méndez (UIA), Osvaldo Cornide (CAME) y Marcelo Fernández (Cgera). También estaban el titular del Banco Macro y presidente de Adeba, Jorge Brito, quien logró ganancias del 650% en los últimos diez años, y el titular de la Corporación América, Eduardo Eurnekian, que logró un crecimiento que facturó u$s2.000 millones en el 2013, según el libro Los patrones de la Argentina K, de Pablo Fernández Blanco y Esteban Rafele. Para todos ellos tuvo una frase sobre inversión y desarrollo: “El que más invierte en investigación en ciencia y tecnología no es el sector privado en la República Argentina sino el Estado nacional”.
En la segunda parte de su discurso, la jefa del Estado comparó los datos macroeconómicos locales con los de Australia y Canadá. Se basó en un trabajo elaborado en la Secretaría de Política Económica y Planificación del Desarrollo, que encabeza Axel Kicillof, y que tiene como mano derecha al subsecretario de Programación Macroeconómica, Emmanuel Álvarez Agis, que es director por el Estado en Edenor, Pampa Energía y Transener.
“Ponemos Australia y Canadá porque son dos países que integran el G-20, que es un parámetro para establecer cuáles son las principales economías del mundo. Esto es para que manejemos números en serio, objetivos y desprovistos de todo tipo de subjetividad”, dijo Cristina, y mostró cómo la Argentina logró mejores resultados que los otros dos países en la comparación del resultado fiscal y deuda externa sobre PBI y superávit comercial.
Las políticas y resultados de Argentina, Australia y Canadá
Las reservas internacionales locales son u$s37.076 millones (7,8% del PBI), mientras que los u$s50.000 millones que tiene Australia representan el 3,3% de su Producto y los u$s69.000 millones de Canadá significan el 3,8% de su PBI.
El resultado financiero (después del pago de deudas) sobre PBI fue de 0,5% promedio para Argentina en la última década, del 0,7 negativo para Australia y un 1,2 negativo para Canadá.
La deuda externa es del 45% respecto del PBI en la Argentina pero la deuda pública neta argentina es del 18,8%, porque el resto es deuda intra sector público. Australia tiene una deuda del 27% y Canadá del 86%.
El saldo comercial de la Argentina en el año 2012 fue de u$s12.419 millones, el de Australia fue de u$s5.778 millones y Canadá tuvo un déficit de u$s8.988 millones.
El saldo en cuenta corriente argentino fue de 316 millones de dólares, el saldo de Australia fue negativo en 56.385 millones de dólares y en Canadá de 66.999 millones de dólares.
El resultado fiscal primario respecto del PBI de Argentina entre 2003 y 2012 fue del 2,3% promedio mientras que en Australia fue 0,7 negativo y en Canadá un 0,6 negativo.
En Río Gallegos puso en marcha el diálogo social y volvió a reclamar más inversiones privadas
CFK se reunión con representantes de la UIA, Adeba y la CGT
Pablo Waisberg
Reservas internacionales, superávit comercial, nivel de endeudamiento sobre PBI y saldo de cuenta corriente. Todos esos indicadores macroeconómicos locales fueron comparados contra los de Canadá y Australia por la presidenta Cristina Fernández ante empresarios, comerciantes, banqueros y sindicalistas. La comparación arrojó un resultado favorable a la Argentina y, al mismo tiempo, sirvió para enviar un mensaje a cada uno de los dirigentes que viajaron a Santa Cruz para la adjudicación de dos represas: “Todo funciona al mismo tiempo, no es que los bancos funcionan por una parte, las empresas por otra y los trabajadores por otra; no, todo es un macrocombo, digamos, que es la economía”.
También martilló sobre la política de desinversión, que llevó adelante la petrolera Repsol tras la privatización de YPF, y la relacionó con la pérdida de reservas del Banco Central, que se ubican en los u$s37.076 millones. Es que esa caída de la producción de la principal productora individual, que fue del 6% anual durante los últimos años, obligó a importar combustibles para sostener el crecimiento económico a una tasa del 7,5% promedio durante la última década. “Si no hubiera caído en esa declinación, hoy estaríamos en u$s52.000 millones de reservas”, aseguró.
Según datos de la nacionalizada YPF, la producción de crudo cayó 8% en el 2011 y la de gas bajó poco más del 11 por ciento. Esa caída sostenida fue impactando en el comercio internacional y llevó a la Argentina a elevar las compras de combustibles en los últimos años: trepó hasta u$s8.690 millones durante el año pasado y en los primeros seis meses de este año acumuló u$s6.120 millones, según el Indec.
Pero antes de hacer la comparación de los indicadores macroeconómicos, la jefa del Estado les habló directamente a los empresarios con los que tenía previsto reunirse un rato más tarde: “Si el tema para ser un empresario K es el haber ganado plata con empresas, en estos diez años, desde acá diviso a muchísimos empresarios K. Yo no creo que los que hayan ganado plata, en estos diez años, son empresarios K; creo que han sido empresarios que han sabido aprovechar oportunidades de negocios, creo que han sido empresarios que han sabido identificar nichos importantes para poder ganar dinero”. Así se anticipó a los reclamos que habían preparado los hombres de negocios agrupados en la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación de Bancos de Capitales Nacionales (Adeba), la Cámara Argentina de la Construcción o la Cámara Argentina de Comercio.
Entre los empresarios y banqueros que la escuchaban en Río Gallegos estaban Carlos Weiss (construcción), Héctor Méndez (UIA), Osvaldo Cornide (CAME) y Marcelo Fernández (Cgera). También estaban el titular del Banco Macro y presidente de Adeba, Jorge Brito, quien logró ganancias del 650% en los últimos diez años, y el titular de la Corporación América, Eduardo Eurnekian, que logró un crecimiento que facturó u$s2.000 millones en el 2013, según el libro Los patrones de la Argentina K, de Pablo Fernández Blanco y Esteban Rafele. Para todos ellos tuvo una frase sobre inversión y desarrollo: “El que más invierte en investigación en ciencia y tecnología no es el sector privado en la República Argentina sino el Estado nacional”.
En la segunda parte de su discurso, la jefa del Estado comparó los datos macroeconómicos locales con los de Australia y Canadá. Se basó en un trabajo elaborado en la Secretaría de Política Económica y Planificación del Desarrollo, que encabeza Axel Kicillof, y que tiene como mano derecha al subsecretario de Programación Macroeconómica, Emmanuel Álvarez Agis, que es director por el Estado en Edenor, Pampa Energía y Transener.
“Ponemos Australia y Canadá porque son dos países que integran el G-20, que es un parámetro para establecer cuáles son las principales economías del mundo. Esto es para que manejemos números en serio, objetivos y desprovistos de todo tipo de subjetividad”, dijo Cristina, y mostró cómo la Argentina logró mejores resultados que los otros dos países en la comparación del resultado fiscal y deuda externa sobre PBI y superávit comercial.
Las políticas y resultados de Argentina, Australia y Canadá
Las reservas internacionales locales son u$s37.076 millones (7,8% del PBI), mientras que los u$s50.000 millones que tiene Australia representan el 3,3% de su Producto y los u$s69.000 millones de Canadá significan el 3,8% de su PBI.
El resultado financiero (después del pago de deudas) sobre PBI fue de 0,5% promedio para Argentina en la última década, del 0,7 negativo para Australia y un 1,2 negativo para Canadá.
La deuda externa es del 45% respecto del PBI en la Argentina pero la deuda pública neta argentina es del 18,8%, porque el resto es deuda intra sector público. Australia tiene una deuda del 27% y Canadá del 86%.
El saldo comercial de la Argentina en el año 2012 fue de u$s12.419 millones, el de Australia fue de u$s5.778 millones y Canadá tuvo un déficit de u$s8.988 millones.
El saldo en cuenta corriente argentino fue de 316 millones de dólares, el saldo de Australia fue negativo en 56.385 millones de dólares y en Canadá de 66.999 millones de dólares.
El resultado fiscal primario respecto del PBI de Argentina entre 2003 y 2012 fue del 2,3% promedio mientras que en Australia fue 0,7 negativo y en Canadá un 0,6 negativo.
