Re: Títulos Públicos
Publicado: Mié Mar 10, 2010 12:38 am
Retrocede Cristina y pide ahora debatir ley para pago de deuda AMBITO ( va nota completa)
• La decisión también complica a la oposición.
• El lunes avanzarán con la derogación del DNU.
Cristina de Kirchner anunció ayer, tras el acto donde recibió a embajadores junto a Jorge Taiana,que pedirá a su bloque del Senado debatir el proyecto de Jorge Verna sobre el uso de reservas para pago de deuda.
Cristina de Kirchner retrocedió ayer una vez más en su estrategia para imponer por decreto el pago con reservas de la deuda con bonistas que vence durante este año. Ayer, después que fracasó un intento de acuerdo entre el radical Gerardo Morales y el kirchnerista Miguel Pichetto en el Senado, la Presidente reconoció que aceptaba impulsar el debate de un proyecto del peronista disidente Carlos Verna (La Pampa) que establece parámetros y condiciones para el uso de reservas en el pago de deuda.
«Podemos mezclar el proyecto de Verna con el nuestro; los considerandos de esa iniciativa son muy interesantes y similares», dijo refiriéndose al parecido entre su último DNU y el proyecto de Verna. De hecho, Cristina de Kirchner tuvo en su poder un borrador de esa iniciativa desde hace dos semanas (aunque recién ayer el pampeano lo presentó oficialmente en el Senado) y el parecido con el DNU es tal que muchos sospechan que el proyecto fue la base de su redacción.
No es extraño: la Presidente tenía decidida la idea de avanzar con el proyecto de ley de Verna para aplacar la crisis generada con el Congreso en el primer decreto del Fondo del Bicentenario y pensaba anunciarlo el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa. Néstor Kirchner lo vetó y obligó a cambiar esa estrategia el fin de semana anterior, lo que terminó en la firma del nuevo DNU que multiplicó el conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso.
Ahora, una de las principales características del proyecto de Verna es que, a diferencia del DNU, garantiza que el efecto monetario de la operación sea neutro.
Establece, también, la creación de un Fondo de Desendeudamiento, al que integra con u$s 4.382 millones de reservas que el BCRA debe transferir al Tesoro. Son dos increíbles similitudes con el DNU del 1 de marzo, ya que el proyecto fue previo a esa decisión, lo que habla claramente de una copia de esa idea que se hizo en la Casa Rosada.
En el artículo 2, la iniciativa enumera las series de bonos que se cancelarán con esos fondos y la emisión de una Letra del Tesoro a colocar en el Central a una tasa Libo menos un punto, también igual que el decreto. E incorpora como novedad, redactada después de la firma del DNU 298/2.010, que los fondos que fueron transferidos mediante ese decreto del BCRA a las cuentas del Tesoro que correspondan a deuda no exigible al momento de la sanción de la ley deberán ser reintegrados a las cuentas del Central.
Con la firma de Verna y María Higonet, en los considerandos se afirma, de todas formas, que no están dadas las condiciones de necesidad y urgencia para la firma de un decreto en este caso, por lo que, a pesar de compartir los objetivos que buscó la Casa Rosada, el único camino viable para acceder al pago con reservas es mediante una ley.
El anuncio de ayer de la Presidente representa otro paso atrás en esta historia de atropellos y pujas entre los poderes del Estado, pero deja también a la oposición en una situación de debilidad justo cuando todo estaba listo para que, tras la derogación del DNU, el Senado y Diputados avanzaran con un debate propio sobre el pago de deuda que ahora deberá competir con el proyecto Verna apoyado desde la Casa Rosada.
«Es un gesto importante, sobre todo porque estamos reclamando desde el Ejecutivo al Parlamento gestos de racionalidad», dijo ayer Cristina de Kirchner al anunciar que aceptaba debatir el proyecto que presentó ayer mismo el pampeano Verna para disponer el uso de reservas para el pago de deuda.
«Lo que es importante es que nosotros nunca nos encerramos. Voy a charlar con las autoridades del bloque de senadores y senadoras para que le demos tratamiento», dijo cuando ya se sabía que había dado órdenes a Miguel Pichetto para que abriera esa discusión ante lo inevitable de un rechazo al DNU del Fondo de Desendeudamiento, después que ayer la oposición rechazara el principio de acuerdo al que habían llegado el jujeño Morales y Pichetto para postergar ese debate a cambio de frenar el conflicto que se había generado en la Bicameral de control de los DNU.
Con una derrota segura de ese decreto, el Gobierno giró y aceptó por primera vez públicamente que la deuda se discuta por ley. Con esto consiguió una victoria clave: al aceptar el proyecto de Verna, modificó la relación de fuerzas en el recinto del Senado, ya que el pampeano, junto con su compañera Higonet, le dan al oficialismo los 37 votos que necesita para conseguir el quórum y aprobarlo. No sucederá lo mismo en Diputados, donde al Gobierno le resultará invotable ya que toda la oposición rechaza la idea de Verna por considerarla sólo una versión en ley, aunque tenga diferencias claras, de los DNU que firmó Cristina de Kirchner.
El anuncio de la Presidente, de todas formas, no termina de despejar el panorama en el Congreso. Anoche, el radical Morales ratificó que el lunes se reunirá la Bicameral de Trámite Legislativo para emitir el dictamen de rechazo al último DNU firmado por el Ejecutivo. Lo harán después que el Gobierno envíe o no el viernes ese decreto al Congreso ya que ese día vence el plazo para la comunicación.
Tal como se ratificó ayer, tras el fracaso del acuerdo entre el radicalismo y la oposición, en esa Bicameral habrá mayoría opositora, y, por lo tanto, el kirchnerismo deberá apelar, tal como amenazó ya Pichetto, a una denuncia judicial si quiere impugnar esa conformación. De todas formas, el rechazo al DNU está previsto en el Senado para la sesión del próximo miércoles, por lo que un pronunciamiento de la Justicia difícilmente llegue a tiempo, más cuando existe jurisprudencia sobrada sobre la reticencia de los jueces en involucrarse en decisiones internas del Congreso.
Anoche, en el radicalismo se afirmaba que Verna había prometido dividir el tratamiento del DNU de la votación de su proyecto para uso de reservas que ahora apoya Cristina de Kirchner. Si esto es así, la oposición que conforman los radicales, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y el socialismo tendrá los votos justos para rechazar el decreto, ratificando así la derrota al Gobierno. Pero en la intimidad del senador pampeano ponen en duda que en medio del debate del proyecto, Verna aparezca poniendo su voto para derogar el DNU presidencial, decreto que pasaría a ser abstracto en caso de que se aprobara la ley que él presentó.
De todas formas, la UCR ya anunció que no apoyará el proyecto Verna. Presentará una propuesta alternativa, como anunció ayer Morales, que contempla una modificación al Presupuesto nacional 2010, la evaluación precisa de la cantidad de reservas necesarias para completar las partidas insuficientes para cubrir los vencimientos de este año y una racionalización inmediata del INDEC.
• La decisión también complica a la oposición.
• El lunes avanzarán con la derogación del DNU.
Cristina de Kirchner anunció ayer, tras el acto donde recibió a embajadores junto a Jorge Taiana,que pedirá a su bloque del Senado debatir el proyecto de Jorge Verna sobre el uso de reservas para pago de deuda.
Cristina de Kirchner retrocedió ayer una vez más en su estrategia para imponer por decreto el pago con reservas de la deuda con bonistas que vence durante este año. Ayer, después que fracasó un intento de acuerdo entre el radical Gerardo Morales y el kirchnerista Miguel Pichetto en el Senado, la Presidente reconoció que aceptaba impulsar el debate de un proyecto del peronista disidente Carlos Verna (La Pampa) que establece parámetros y condiciones para el uso de reservas en el pago de deuda.
«Podemos mezclar el proyecto de Verna con el nuestro; los considerandos de esa iniciativa son muy interesantes y similares», dijo refiriéndose al parecido entre su último DNU y el proyecto de Verna. De hecho, Cristina de Kirchner tuvo en su poder un borrador de esa iniciativa desde hace dos semanas (aunque recién ayer el pampeano lo presentó oficialmente en el Senado) y el parecido con el DNU es tal que muchos sospechan que el proyecto fue la base de su redacción.
No es extraño: la Presidente tenía decidida la idea de avanzar con el proyecto de ley de Verna para aplacar la crisis generada con el Congreso en el primer decreto del Fondo del Bicentenario y pensaba anunciarlo el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa. Néstor Kirchner lo vetó y obligó a cambiar esa estrategia el fin de semana anterior, lo que terminó en la firma del nuevo DNU que multiplicó el conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso.
Ahora, una de las principales características del proyecto de Verna es que, a diferencia del DNU, garantiza que el efecto monetario de la operación sea neutro.
Establece, también, la creación de un Fondo de Desendeudamiento, al que integra con u$s 4.382 millones de reservas que el BCRA debe transferir al Tesoro. Son dos increíbles similitudes con el DNU del 1 de marzo, ya que el proyecto fue previo a esa decisión, lo que habla claramente de una copia de esa idea que se hizo en la Casa Rosada.
En el artículo 2, la iniciativa enumera las series de bonos que se cancelarán con esos fondos y la emisión de una Letra del Tesoro a colocar en el Central a una tasa Libo menos un punto, también igual que el decreto. E incorpora como novedad, redactada después de la firma del DNU 298/2.010, que los fondos que fueron transferidos mediante ese decreto del BCRA a las cuentas del Tesoro que correspondan a deuda no exigible al momento de la sanción de la ley deberán ser reintegrados a las cuentas del Central.
Con la firma de Verna y María Higonet, en los considerandos se afirma, de todas formas, que no están dadas las condiciones de necesidad y urgencia para la firma de un decreto en este caso, por lo que, a pesar de compartir los objetivos que buscó la Casa Rosada, el único camino viable para acceder al pago con reservas es mediante una ley.
El anuncio de ayer de la Presidente representa otro paso atrás en esta historia de atropellos y pujas entre los poderes del Estado, pero deja también a la oposición en una situación de debilidad justo cuando todo estaba listo para que, tras la derogación del DNU, el Senado y Diputados avanzaran con un debate propio sobre el pago de deuda que ahora deberá competir con el proyecto Verna apoyado desde la Casa Rosada.
«Es un gesto importante, sobre todo porque estamos reclamando desde el Ejecutivo al Parlamento gestos de racionalidad», dijo ayer Cristina de Kirchner al anunciar que aceptaba debatir el proyecto que presentó ayer mismo el pampeano Verna para disponer el uso de reservas para el pago de deuda.
«Lo que es importante es que nosotros nunca nos encerramos. Voy a charlar con las autoridades del bloque de senadores y senadoras para que le demos tratamiento», dijo cuando ya se sabía que había dado órdenes a Miguel Pichetto para que abriera esa discusión ante lo inevitable de un rechazo al DNU del Fondo de Desendeudamiento, después que ayer la oposición rechazara el principio de acuerdo al que habían llegado el jujeño Morales y Pichetto para postergar ese debate a cambio de frenar el conflicto que se había generado en la Bicameral de control de los DNU.
Con una derrota segura de ese decreto, el Gobierno giró y aceptó por primera vez públicamente que la deuda se discuta por ley. Con esto consiguió una victoria clave: al aceptar el proyecto de Verna, modificó la relación de fuerzas en el recinto del Senado, ya que el pampeano, junto con su compañera Higonet, le dan al oficialismo los 37 votos que necesita para conseguir el quórum y aprobarlo. No sucederá lo mismo en Diputados, donde al Gobierno le resultará invotable ya que toda la oposición rechaza la idea de Verna por considerarla sólo una versión en ley, aunque tenga diferencias claras, de los DNU que firmó Cristina de Kirchner.
El anuncio de la Presidente, de todas formas, no termina de despejar el panorama en el Congreso. Anoche, el radical Morales ratificó que el lunes se reunirá la Bicameral de Trámite Legislativo para emitir el dictamen de rechazo al último DNU firmado por el Ejecutivo. Lo harán después que el Gobierno envíe o no el viernes ese decreto al Congreso ya que ese día vence el plazo para la comunicación.
Tal como se ratificó ayer, tras el fracaso del acuerdo entre el radicalismo y la oposición, en esa Bicameral habrá mayoría opositora, y, por lo tanto, el kirchnerismo deberá apelar, tal como amenazó ya Pichetto, a una denuncia judicial si quiere impugnar esa conformación. De todas formas, el rechazo al DNU está previsto en el Senado para la sesión del próximo miércoles, por lo que un pronunciamiento de la Justicia difícilmente llegue a tiempo, más cuando existe jurisprudencia sobrada sobre la reticencia de los jueces en involucrarse en decisiones internas del Congreso.
Anoche, en el radicalismo se afirmaba que Verna había prometido dividir el tratamiento del DNU de la votación de su proyecto para uso de reservas que ahora apoya Cristina de Kirchner. Si esto es así, la oposición que conforman los radicales, el peronismo disidente, la Coalición Cívica y el socialismo tendrá los votos justos para rechazar el decreto, ratificando así la derrota al Gobierno. Pero en la intimidad del senador pampeano ponen en duda que en medio del debate del proyecto, Verna aparezca poniendo su voto para derogar el DNU presidencial, decreto que pasaría a ser abstracto en caso de que se aprobara la ley que él presentó.
De todas formas, la UCR ya anunció que no apoyará el proyecto Verna. Presentará una propuesta alternativa, como anunció ayer Morales, que contempla una modificación al Presupuesto nacional 2010, la evaluación precisa de la cantidad de reservas necesarias para completar las partidas insuficientes para cubrir los vencimientos de este año y una racionalización inmediata del INDEC.




