Argentina tiene una capacidad de producción de alrededor de 1,8 millones de toneladas de papel anual enfocada especialmente para el mercado interno (en 2018 exportó alrededor del 10% de su producción). Con un consumo nacional aparente promedio de alrededor de 2,35 millones de toneladas, la producción cubre entre el 60% y el 70% de las necesidades nacionales (dependiendo el nivel de actividad), siendo una importadora neta de papel, especialmente de kraft liner, utilizados en el mercado de envases y Kraft de alto gramaje (para laminados de envases Tetrapack)4. En 2018 Argentina importó papeles tipo Kraft para corrugar por un total de 188 millones de dólares, con un déficit en la balanza comercial de 165 millones dólares.
Las proyecciones mundiales también muestran que los mercados en crecimiento son los de papeles para corrugar y tissue. En el caso de corrugados, el mercado internacional estima un crecimiento del 6% anual, pasando de 34 billones de dólares en 2017 a 55 billones de dólares en 2025 . Cabe destacar que cuatro países latinoamericanos (Chile; Perú, Ecuador; Colombia) importan cerca de 700 mil toneladas de kraft liner anualmente.
El déficit en la producción nacional se encuentra fundamentalmente en el papel kraft liner, con una importación del orden de 180.000 ton/ año, procedentes fundamentalmente de Brasil. El kraft liner se utiliza especialmente para envases
de exportación de productos nacionales fuertemente demandados en el mundo: frutas, carnes, pescados, tabaco (provenientes de economías regionales).
http://www.afoa.org.ar/web/PublicacionF ... ic2019.pdf