Si, por obligación, los acreedores, en una convocatoria capitalizan sus acreencias y la propiedad del estado queda minoritaria.
No es necesario poner Plata, como en infinidad de casos, se hace una suscripción y los acreedores suscriben con sus créditos.
Si no lo hacen, la empresa quiebra, y se venden sus pedazos que es una forma de “reprovatizar”.
Con el producto de la venta de sus pedazos los acreedores cobran una parte de sus créditos.
La Vaca sigue muerta, pero se muere más.