Mensajepor MarkoJulius » Jue Nov 24, 2016 11:46 am
La Cámara de Diputados aprobó la reforma de la ley que reduce las comisiones que cobran las tarjetas de crédito y débito a los comercios por cada compra.
Bien entrada la madrugada, los diputados dieron media sanción con 134 votos a favor, 34 en contra y 5 abstenciones a una iniciativa que diferente a la que tenía media sanción del Senado, pese a las advertencias de varios legisladores acerca de un posible conflicto con esa Cámara, lo cual podría paralizar el tratamiento definitivo de la ley.
El proyecto impulsado por los diputados Eduardo Amadeo y Daniel Lipoveztky (Unión PRO) planteaba reducir del 3 al 2% el arancel que cobran las tarjetas de crédito a las transacciones, y del 1,5 al 1% por las operaciones realizadas con tarjeta de crédito.
Sin embargo, tras un fuerte lobby de las asociaciones de bancos, el oficialismo aceptó introducir un criterio de gradualidad en el caso de los comercios medianos y grandes, de manera tal que en 2017 el arancel que cobran las tarjetas de crédito a estos comercios sea del 2,6%, y del 1,3 por compras con débito.
A partir del 1 de enero de 2018, la comisión será de 2,3% para crédito y 1,15 para débito; mientras que a partir de 2019 serán del 2 y 1%, respectivamente.
En cambio, a las pequeñas empresas que facturan menos de $ 55 millones anualmente se les cobrará directamente, a partir del próximo 31 de diciembre, la comisión del 2% para compras con crédito y del 1% con débito.
La norma consensuada con la CAME mejora los términos para los comercios en lo correspondiente a las comisiones, pero la bancada kirchnerista alertó que podría perjudicar a los consumidores.
Esto sería así ya que el proyecto hablita, en otro de sus artículos, que en las ventas con tarjetas de crédito el comerciante pueda trasladarle al consumidor el costo de las comisiones en el precio final.
La reforma de la Ley de Tarjetas de Crédito y Débito era el último tema a tratar en la prolongada sesión de la Cámara baja.
Ya en la madrugada de este jueves, el debate concluyó con la aprobación del proyecto por 134 votos a favor, 34 en contra y 7 abstenciones.
El debate del proyecto le provocó al oficialismo fuertes cruces con la oposición, que cuestionaron al Gobierno por haber ignorado la media sanción del Senado, lo que podría traer aparejado que ambos proyectos entren en colisión.