quique43 escribió:La KK, a pesar de haber copado la mayorìa de los medios de informaciòn por medio de la publicidad oficial o por medio se testaferros y amigos, no pudo con la opiniòn pùblica, es que el delito y el fracaso es mayùsculo, y la verdad y lo que se vive es lo que cuenta. La gente no come vidrio, aunque se lo den en purè.
Morales Solà, (La Naciòn).
El espectáculo popular de ayer desnuda también la impericia del Gobierno para crear medios periodísticos afines. Diarios, radios y canales de televisión en manos del Estado o de empresarios financiados por el Estado difamaron en las últimas semanas, un día sí y otro también, a cada uno de los fiscales convocantes de la marcha y al propio Nisman. No lograron nada. La única conclusión posible es que esos medios les hablan, como les habla la propia Presidenta, al público cautivo del cristinismo, a los convencidos de la historia oficial, a los que nunca hubieran ido a la marcha. El esfuerzo es conmovedoramente inútil.
El peor error de Cristina Kirchner fue no haber percibido ese límite, a veces imperceptible, que la sociedad argentina le coloca a la muerte. La muerte de María Soledad Morales significó el final del gobierno feudal en Catamarca. La muerte del fotógrafo José Luis Cabezas marcó el final agitado y definitivo del menemismo. Ninguna de esas muertes, con todo, es comparable con la dimensión política de la muerte de Nisman. Esa muerte y la grave denuncia política y judicial del fiscal fulminado acompañarán los escasos diez meses de poder que le quedan al cristinismo. Ése es el destino de Cristina Kirchner. La Presidenta pudo percibirlo y ponerse a la cabeza de la sociedad. Prefirió enfrentar a esos sectores sociales que ayer, a su vez, la desoyeron y le dieron la espalda.
Morales Solá en la dictadura (se ve que no tenía ningún problema con esos)
