SMC escribió:La falta de dólares probablemente tuvo su origen en el reacomodamiento global de la posguerra. Mientras por acá deshojábamos margaritas y fuimos el último país del mundo en alinearnos con los aliados, de "castigo" en lugar de reconstruirnos nos condenaron a ser un eterno proveedor de alimentos. Probablemente supusieron que nadábamos en lingotes, que se apilaban en los pasillos del central como se comentaba de aquellas "doradas" épocas, entonces no era necesario crédito alguno. Lo real es que a cada intento de industrializarnos, que por cierto es la única manera de crecer en equidad y con igualdad de oportunidades, nos secaron de dólares provocando las clásicas crisis devaluatorias que todos conocemos. La situación es harto compleja porque por un lado la escasa población hace que el mercado interno por más esteroides que se le administre es insuficiente para absorber la producción de cualquier empresa que se precie de competitiva a nivel global, y para orientarnos al mercado externo sobramos unos 35 millones de habitantes puesto que sólo somos competitivos en el ya muy competitivo campo. Las inversiones industriales de envergadura, por sus propias características intrínsecas (baja rentabilidad con alta inversión en equipos) nos esquivan por las "crisis de confianza" que no son otra cosa que los ciclos que genera nuestro sistema financiero del subdesarrollo en asociación (o complicidad) con el internacional para obtener ganancias extraordinarias que de otra forma "normal" les sería imposible.
Considerar un problema la probable abundancia de dólares es olvidarse que el resto del mundo va a estar más inundado de dólares que nosotros, de yenes, de euros, y hasta de billetes del estanciero.
¿La solución? Quizás pase por quebrar las expectativas de muchos y pensar el país como si los frutos se empiecen a ver en diez años. Mientras el resto del mundo está concentrado en el día a día y mantenerse con los orificios nasales por encima del nivel del mar de inconsistencias que dejó la crisis subprime, nosotros quizás estemos "condenados al éxito"
Don Balcarce no pusiste la fuente, pego el párrafo que menciona el tema al que se refiere SMC
"el país puede enfrentar la “enfermedad holandesa”, que el exceso de dólares haga que los activos en el país se sobrevalúen, que el costo de la mano de obra se dispare, que se pierda competitividad. Hasta el campo podría tener problemas para exportar, señala. Habría mucho dinero, pero estaría concentrado en lo que llama el “Emirato de Neuquén”. El resto, los que no se dediquen al petróleo, quizás hasta empiecen a extrañar estas épocas, cuando los dólares eran escasos. Cosas raras que pueden llegar a pasar".
La "enfermedad Holandesa" fue un fenómeno contradictorio muy reciente y es digno de tenerse en cuenta, pero por ahora nuestras prioridades y necesidades son otras.
No deja de ser entusiasta pensar que nuestros problemas futuro se puedan producir por exceso y no por escases
J