Mensajepor Shakespeare » Lun Nov 05, 2012 8:18 pm
[quote="Aleajacta
Crónica... no aguanta el paso del tiempo. El lamparón en los interiores, los fuera de foco, la miseria sórdida sin picardía, la solemnidad deprimente de Los 400 Golpes en vez del costumbrismo de comedia dramática de Los Olvidados.
Lo mejor para mí es Juan Moreira y Gatica. Después, Soñar, Soñar y Nazareno Cruz, que es más lenta y su leyenda pagana cristianizada ridícula y con pretensión de seriedad, como las pavadas de vampiros para adolescentes. En las 4, los actores son malísimos, pero actuaron bien; en las 4 contó historias épicas, pero con poca guita y -por eso- con una sola cámara y en 100 minutos o menos (excepto Gatica, que es más larga). Leonardo Favio quería hacer un cine popular, como el norteamericano viejo, pero con puestas de escena italianas y temas argentinos.[/quote]
Los 400 golpes de Truffaut la ví varias veces. Su mayor logro es hacer actuar bien a niños sin necesidad de morisquetas (su protagonista luego sería actor fetiche de Truffaut, en El Bello Sergio). Pero para mí los primeros filmes de Favio son notables y los defectos técnicos no le hacen mácula, porque filmó con dos mangos además. Eso se lo critico a una megaproducción o algo con mucha guita, no a lo que se hace a esfuerzo y sangre. Gatica es lo más flojito de Favio. Juan Moreira está a medio camino. Soñar Soñar tiene la virtud de hacer que un tipo sin un rictus en la jeta como Monzón (era de piedra) actuara bien y ese es el gran mérito de Favio. Para mí Favio fue un revolucionario del cine local, un tipo que hizo cine popular pero bien hecho y con algunas escenas notables (el cachetazo de Luppi a la hermana de Norma Aleandro es otra perlita del Romance del Aniceto y la Francisca). Fue un adelantado, como Orson Welles o Luis Buñuel o Eisenstein. No comparto eso de que era sórdido sin picardía, porque con ese criterio, Buñuel en los Olvidados era un tipo muy cruel, haciendo humor con mutilados (es famosa la escena del tipo sin brazos ni piernas al que alzan entre varios ladronzuelos, lo castigan y lo chorean). Si hay algo desesperanzador y cruel en el cine es Buñuel, no Favio.