Mensajepor pablo9494 » Lun Feb 20, 2012 9:47 am
Suba del dólar le pone piso a la baja de tasas
• Rendimiento de plazo fijo pasó del 23% en diciembre al 13,8%.
Por: Pablo Wende
El sistema financiero continúa disfrutando del círculo (¿virtuoso?) generado por las restricciones para el acceso a los dólares que afectan tanto al público como a las empresas. La contracara de la disminución de la fuga de capitales que se viene dando desde noviembre (pasó de u$s 2.900 a u$s 700 millones mensuales) es el incremento de los plazos fijos en pesos y la reducción de las tasas de interés. Pero en los bancos nadie se anima a cantar victoria. La incógnita es: ¿hasta qué punto es sostenible este repunte?
Los plazos fijos en la semana que va del 6 al 10 de febrero crecieron $ 1.300 millones y en los últimos treinta días acumulan una suba de casi el 5%, el equivalente a $ 5.600 millones.
El aumento de depósitos le permitió a las entidades bajar las tasas aceleradamente. La Badlar (tasa de plazo fijo mayorista) pasó del 23% en diciembre al 18% a mediados de enero, pero ya en las últimas jornadas cayó a menos del 14%. Para los pequeños ahorristas, el rendimiento no pasa del 1% mensual (o sea el 12% anual).
Aún con el incremento de depósitos en pesos que se viene acumulando en el año, la perspectiva es que las tasas se estarían aproximando a un piso.
Pero ahora confluye un escenario de menores tasas junto a la decisión del Banco Central, encabezado por Mercedes Marcó del Pont, de comenzar a deslizar un poco más rápido al dólar. La divisa saltó a $ 4,37, mientras que el dólar paralelo se mantiene firme en $ 4,75 y el «contado con liquidación» -que es el mecanismo de fuga de los grandes inversores- se ubica cómodamente ahora por encima de $ 4,80.
«Para seguir captando depósitos, las tasas en pesos deben ser equivalentes a la suba del dólar más cinco puntos», explicó el gerente financiero de un banco local. Con una devaluación que este año rondaría del 8% al 10%, más cinco puntos, surge que el rendimiento para un plazo fijo no debería bajar demasiado del 14%. Es un nivel que se ubica tres puntos por arriba del promedio del año pasado, antes de que se acelerara el proceso de dolarización.
Por lo tanto resultaría contraproducente que las tasas continúen en descenso, ya que podría frenarse el incremento de los plazos fijos. El Gobierno, especialmente el Ministerio de Economía de Hernan Lorenzino, alienta una baja de tasas para que repunte el crédito, pero el proceso por ahora es lento. De hecho, el costo de financiación para las líneas más cortas dirigidas al público como a las empresas también se disminuyó significativamente. El Programa Monetario estipulado para 2012 establece un incremento de $ 80.000 millones en nuevos préstamos, o sea un aumento cercano al 32% en relación con el cierre del año pasado.
Con tasas más bajas se supone, además, que los bancos estarán más dispuestos a volver a esquemas más masivos de financiación con 12 o más cuotas sin interés a través de la tarjeta. Muchas entidades volvieron a ofrecer en las últimas semanas líneas de préstamos personales a cinco años de plazo, que habían desaparecido en la última parte del año pasado ante el empinamiento de las tasas.
Pero la clave para que sigan aumentando los depósitos pasa por el comportamiento del dólar y la expectativa de devaluación de los ahorristas. En la medida que la cotización oficial se mueva lentamente y no se dispare el paralelo, será más fácil mantener las tasas en niveles estables. Pero si algún episodio llegara a incrementar la expectativa de un salto mayor del dólar, el escenario podría cambiar rápidamente. Por eso, la preocupación del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, es evitar que el dólar en el mercado informal se mantenga estable en la zona de $ 4,75 y no se dispare.