¿Se viene otro shock petrolero?
El impacto del alza del crudo en la economía mundial.
PorPABLO MAAS- EDITOR
pmaas@clarin.com
El escenario de la economía mundial volvió la semana pasada a mostrarse decididamente no apto para cardíacos.
La revolución en Libia, un fuerte productor petrolero, impulsó el precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril, por primera vez desde 2008.
El cierre de los embarques libios hizo temer a muchos analistas una repetición del shock petrolero de 1973. En octubre de aquel año, la OPEP proclamó un embargo en respuesta al apoyo estadounidense a Israel durante la guerra de Yom Kippur. Duró hasta marzo de 1974 y produjo un impacto de enorme magnitud en la economía mundial, que debió absorber un precio que se multiplicó por cuatro en pocos meses.
Pero mucho ha cambiado en la economía del petróleo en las últimas cuatro décadas. En los años 70, la OPEP estaba en el apogeo de su poder: dominaba el 54% de la producción mundial. Hoy apenas el 40%. En 2009, Rusia superó a Arabia Saudita como primer exportador mundial. La oferta de petróleo está hoy mucho más globalizada, aunque la OPEP retiene un papel importante como proveedor capaz de suplir rápidamente los faltantes de oferta.
El shock de 1973 y el que lo siguió en 1979 tras la revolución iraní convencieron a los gobiernos occidentales de la necesidad de acumular reservas estratégicas. El stock total mundial de petróleo en manos de empresas y gobiernos es hoy 4.300 millones de barriles, equivalentes a 50 días de consumo.
La última vez que el petróleo llegó a la estratósfera fue en 2008, cuando el precio tocó los 150 dólares por barril. Pero aquel aumento fue principalmente a causa de la demanda proveniente de una economía global recalentada y la sed insaciable de energía por parte de China. Esta vez, la presión sobre los precios proviene de los temores sobre la oferta.
"El mundo podría sobreponerse a una crisis petrolera de corta duración", pronosticó la semana pasada el respetado semanario The Economist . Pero si los precios se mantienen en altos niveles por más tiempo, entonces sí habrá un mayor riesgo para las economías del mundo desarrollado, que están recién saliendo de la Gran Recesión. El petróleo, por el cual se libraron tantas guerras durante el siglo XX, seguirá estando en el centro de la economía y la política internacional.