Bank of America también elevó el perfil de Argentina dentro de sus estrategias regionales. El banco mantiene una recomendación de sobreponderación para el país porque considera que aumentó la probabilidad de continuidad de reformas económicas después de las elecciones legislativas. Dentro de esa estrategia aparecen dos nombres argentinos: BMA y CEPU.
En el caso de Banco Macro, la apuesta está vinculada a una eventual recuperación del crédito y del sistema financiero argentino en un contexto de desaceleración inflacionaria y normalización macroeconómica.
Por el lado de Central Puerto, el interés pasa por el sector energético y la necesidad de ampliar infraestructura eléctrica frente al crecimiento esperado de la demanda industrial y tecnológica.
