Mensajepor mirgorenado » Dom Jul 03, 2011 9:01 pm
Industria automotriz: un fuerte déficit en autopartes nacionales. (Ieco)
Es el motor del crecimiento industrial, pero la balanza comercial es cada vez más negativa. Las opciones en estudio.
POCA PRODUCCIÓN LOCAL. LOS VEHÍCULOS PRODUCIDOS EN EL PAÍS TIENEN UN 77% DE AUTOPARTES IMPORTADAS, SOBRE TODO DE BRASIL.
Si algo distingue a la industria automotriz es su previsibilidad “de pizarrón”. Esto es, sus ingenieros y contadores pueden predecir sin vacilar cuántos vehículos demandará el mundo en diez años, qué características tendrán y qué impacto representarán en las economías donde la industria esté instalada.
Por supuesto, se trata de una jugada de pizarrón. En el mundo real las cosas no son precisamente así. Ningún ingeniero automotriz pudo prever, a fines de 2006, la fuerte recesión que atravesaría a la industria en todo el mundo apenas dos años más tarde.
Curiosamente, en la Argentina hay ciertas cuentas que se hicieron hace unos cinco años y que con o sin crisis financiera se siguen verificando. La meta de llegar a un millón de unidades no se pudo cumplir en el año 2000 (¡maldita recesión!) pero a partir del fuerte impulso de 2006 los pronósticos apuntaban de nuevo a esa meta para 2011 y todo indica que se rozarán las 900.000 unidades.
Pero la más exacta de las previsiones, por el momento, es la peor noticia para todo el sector: el déficit del sector autopartista argentino. En 2010, con 700.000 vehículos producidos, el déficit comercial de autopartes fue de casi US$7.000 millones. Este año, con un 15% más de vehículos producidos, el déficit llegará a US$7.800 millones. ¿Por qué está ocurriendo eso? La respuesta es sencilla: porque no se modificó la cantidad de autopartes locales por vehículo. De modo que aunque digan “Industria Argentina”, los autos, pick ups y camiones argentinos tienen un 77% de autopartes importadas.
Es en ese punto, exactamente, donde se juega esa palabra tan de moda desde hace una década, la “sustentabilidad” de la industria automotriz argentina. Sin autopartes nacionales, las terminales van en camino de transformarse en gigantescas armadurías que llegarán a 2020 con una producción de 1,9 millones de vehículos.
Si así fuera, con el esquema actual el déficit comercial de autopartes sumará US$22.000 millones. Claramente, no es una cuenta a favor de la “sustentabilidad” del sector.
“Si bien la curva del déficit dejó de incrementarse en 2008, no quiere decir que el problema del déficit estructural del sector esté resuelto. Continúa creciendo”, dijo a iEco Fabio Rozenblum, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), que agrupa a 170 empresas autopartistas, quien ratificó que la integración local en los vehículos argentinos no llega al 25%.
“A corto plazo, el objetivo es llegar a incrementar la participación de las autopartes de producción local dentro de los vehículos”, dijo Rozenblum. “Actualmente ese porcentaje de integración es, en promedio, de 23% de partes nacionales contra 77% de autopartes de origen externo. El objetivo compartido entre Gobierno y empresas es que en los próximos 18 meses se pueda alcanzar una participación promedio de 30% de autopartes fabricadas en la Argentina por cada vehículo despachado desde las terminales locales”.
¿Y eso se está concretando?, fue la consulta de este diario.
–Este objetivo está teniendo relativo éxito. Hay varios proyectos de inversión en marcha: entendemos que al menos unas 20 compañías de nuestro sector están desarrollando planes de inversión. Sólo en el Fondo del Bicentenario hay 12 proyectos de inversión ya aprobados, con inversiones de nuevas líneas por parte de empresas internacionales, como el grupo Magna (Australia), Daytech (Italia). Se trata de inversiones que acompañan al crecimiento del sector.