Diego Álzaga Unzué
Ella era Lara. Tenía 22 años. Necesitaba estar vacunada porque era insulinodependiente, pero su vacuna se la robó Zannini haciéndose pasar por personal de salud. Ella murió tirada en el piso. Él celebra. Señores, ni olvido ni perdón.
FIN DEL RELATO K