Mensajepor gonbo10 » Lun Ago 26, 2013 11:31 pm
Porque rompo tanto las bolas con el 520...
Nokia Lumia 520 (también de celularis / Hipertextual)
En el Mobile World Congress 2013 pudimos probar el Nokia Lumia 520, el nuevo gama baja de Nokia con Windows Phone 8. Hace casi dos meses de aquello, y las sensaciones que nos dejó entonces se han confirmado con el tiempo: seguramente, estamos ante el mejor gama baja que podemos encontrar en el mercado, a un precio tremendamente competitivo.
Cuando pensamos en terminales de gama baja, se nos vienen a la cabeza smartphones con acabados mediocres, componentes mediocres, especificaciones mediocres, y en general, un producto mediocre. La propuesta de Nokia sale al paso de esos adjetivos, y realmente consigue un producto de gama baja sin caer en la baja calidad. Así es el Nokia Lumia 520: mantiene la experiencia de usuario de sus hermanos mayores, con unas características técnicas más que aceptables, sobre todo teniendo en cuenta su precio. Su reciente llegada a España nos deja la cifra de 139 euros + IVA en adelante.
Pantalla de 4 pulgadas
Resolución WVGA 800 x 480 píxeles
Procesador doble núcleo a 1 GHz
Cámara de 5 megapíxeles
Memoria RAM de 512 MB
Memoria interna de 8 GB + slot microSD
7 GB de almacenamiento en SkyDrive
Está muy lejos de tratarse de un gama alta, pero sus especificaciones son más que correctas para un alto número de usuarios. Y ahora, vistos los números, es momento de pasar a lo que realmente importa: el funcionamiento real, las sensaciones que deja tras probarlo a fondo, más allá de aquellas primeras impresiones que nos dejó durante el MWC 2013.
Nokia Lumia 520
A pesar de sus limitaciones, seguramente sea el mejor gama baja actual del mercado.
Construcción y acabados
Enlazando a las primeras impresiones, no vamos muy desencaminados de lo que nos pareció en su momento. Pero vayamos por partes. Una de esas impresiones era que el diseño, aún manteniendo la originalidad y la sobriedad de Nokia, no era demasiado avanzado. No al menos si lo comparábamos con otra de las novededades del fabricante finlandés, el Nokia Lumia 720, quien de hecho compartía mesa durante el MWC 2013 con el modelo que estamos analizando. Así, veíamos que el 520 era la versión edulcorada de uno de sus hermanos mayores, con una parte trasera muy despejada (sin el altavoz o el flash del 720), pero haciendo referencia a su relación calidad-precio lo superábamos sin más vueltas.
En diseño y acabados, el Nokia Lumia 520 adolece un poco. Gustará a quien prefiera lo sobrio, pero al mismo tiempo extraño que la parte trasera sea un poco más como el 720 o el 820, algo más cuadrados y rectos, en lugar de la -a mi gusto- excesiva curvatura. En cuanto a su construcción, al poco de tenerlo en las manos noté lo mismo que notaba a veces con mis viejos iPhone 3G y 3GS: la carcasa trasera se 'hunde' ligeramente al presionar. No es un problema mayor, no es preocupante, pero es una sensación que nunca me agradó. Los casos de aquellos iPhone, tope de gama en su momento y sin carcasa extraíble, son bien diferentes en cualquier caso al Lumia 520: un gama baja con carcasa extraíble.
Nokia Lumia 520
Un usuario con exigencias reducidas como puede ser el público objetivo del Nokia Lumia 520, quizás no extrañe tantas cosas como uno que vaya a por el 920. Ahí es donde Nokia tiene un enorme nicho de mercado con este terminal, y ahí es dónde puede comenzar a conquistar adeptos a Windows Phone para un futuro: economías emergentes y personas que van a comprar su primer smartphone. Esas personas, además, encontrarán un buen valor añadido en este smartphone: las aplicaciones preinstaladas, que dan un valor añadido al terminal. En una época en la que las aplicaciones nativas de los sistemas operativos son cada vez menos usadas, Windows Phone 8 ofrece Office, Nokia Here Maps, Transit, o la mencionada anteriormente Panorámicas. Y son unos pocos ejemplos. Internet Explorer, con un uso básico (de sobra para un smartphone), funciona genial, la navegación es muy muy rápida.
La cuestión es que la combinación del trabajo de Microsoft y Nokia con productos como este tienen un futuro muy prometedor, más incluso que con su flagship el 920, me atrevería a decir. Y con el paso del tiempo, actualizaciones de sistema mediante, abarcar de forma satisfactoria cada vez más segmentos del mercado. Todo esto sin olvidar algo importante: Windows Phone 8 no tiene lags ni una experiencia de uso nefasta en un gama baja. Recordemos el mediocre rendimiento de Android en terminales con especificaciones limitadas, por precios similares al 520. Microsoft ha hecho los deberes en este sentido, y esto tiene un mérito tremendo. No me sorprendería ver un trasvase de usuarios de gamas bajas de Android a Windows Phone.
Rendimiento
Continuando con lo expuesto en el apartado anterior, el Nokia Lumia 520 deja un muy buen sabor de boca en cuanto a fluidez y tiempos de respuesta. Los tiempos de espera no son demasiado diferentes a los del flagship de Nokia, el 920, a pesar de que la magnitud de precio es cuatro veces menor. Crear live tiles, eliminarlas, redimensionarlas, mover fotografías, abrir la cámara, ver un vídeo, buscar en Bing, pulsar atrás... Todo funciona muy fluido. No he experimentado cuelgues ni reinicios forzosos. Quizás haya que esperar meses a que lleguen en otros terminales, pero el 520 adolece de lo que otros abusan, y es de inestabilidad de sistema. El gama baja de Nokia vapulea a muchos otros smartphones de su categoría de precios, a pesar de sus carencias o de sus características que menos me han gustado.
Nokia Lumia 520
Realmente, el responsable de esto es Android, un sistema operativo que ahora mismo uso y con el que estoy muy satisfecho, pero que depende en exceso del terminal sobre el que esté instalado. Ello provoca que en los Sony, Motorola, Alcatel o Samsung de turno de gama baja, el rendimiento y la experiencia de usuario sean paupérrimas. Por contra, la arquitectura de Windows Phone, un sistema en plena adolescencia que aún debe alcanzar la madurez, hace que el Nokia Lumia 520 no decepcione, al menos en cuanto a rendimiento.
Valoración Celularis
Nokia se posiciona como una opción muy a tener en cuenta entre los smartphones de gama baja gracias al Nokia Lumia 520. Han sabido contener su precio y contextualizarlo a la perfección en su propio ecosistema de smartphones -desde el 520 hasta el 920-, dando cinco terminales Lumia con Windows Phone a elegir a sus usuarios. Usualmente, quien se encuentra más abajo suele quedar relegado al puesto del que quiere estar hay a cualquier precio, más que a quien va a cumplir y a dejar satisfechos a sus usuarios. Veáse el Motorola Defy Mini, el Samsung Galaxy Mini, el LG Optimus L3 o el Sony Xperia Tipo. Con otra propuesta en forma de sistema operativo, aparece Nokia para demostrar que es posible crear gamas bajas que no decepcionen, y me reitero en que esto tiene bastante mérito.
Sí, hay cosas que me han provocado torcer el gesto, algunas que no me esperaba (no ver nada en la pantalla bajo la luz del sol, de una forma mucho más exagerada que en otros terminales, por ejemplo), y otras que simplemente no me seducen demasiado. Pero creo que estamos ante el mejor gama baja actual del mercado. Tanto a nivel hardware, por las especificaciones que da Nokia, como a nivel software, por la experiencia de usuario que ofrece Microsoft con Windows Phone 8. La nota que se lleva no es a nivel global, no está medio punto por debajo del HTC One, sino que el 8'5 que le otorgo está contextualizado en su gama, la de smartphones que apenas sobrepasan los 150 dólares.