Mensajepor crist » Mié Jun 02, 2010 11:15 pm
El comité de emergencia se reúne todos los miércoles en las oficinas de Transportadora de Gas del Norte (TGN). Está compuesto por funcionarios del Ministerio de Planificación y técnicos de distribuidoras, transportistas y productoras de gas y Cammesa, la administradora del mercado eléctrico. El frío y las complicaciones hicieron volver en estos días a Antonio Pronsato, interventor en el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Otro de los asistentes frecuentes es Walter Fagyas, joven colaborador del subsecretario Roberto Baratta que se metió en el mundo de la energía en 2007.
La historia de Fagyas es interesante. Durante el invierno de 2007, mientras proliferaban inconvenientes de abastecimiento que obligaron al Gobierno a aplicar cortes de luz rotativos diarios a empresas durante casi 70 días, el colaborador de Baratta tenía la misión de ir a las reuniones de directorio de Cammesa y anotar absolutamente todo lo que se decía. Una tarea que le valió en su momento la fuerte resistencia del subsecretario Bautista Marcheschi, un ingeniero con años de experiencia en el sector, que le pidió que se limitara a tomar nota sin abrir la boca . Días atrás, en una de las petroleras más grandes del mundo reconocieron a LA NACION no haberse contactado nunca con Daniel Cameron, secretario de Energía. "No lo conocemos; nosotros hablamos siempre con Fagyas", dijo el presidente de la empresa.
El diagrama de cortes se discute en los encuentros en TGN 24 horas después de reuniones de despacho en Cammesa. A veces, para el Gobierno, no hay necesidad de llamar a las fábricas para dar la mala noticia: son las mismas transportistas las que informan. En cualquiera de los casos, sin un solo papel o documento escrito que acredite el corte. Es el legado que Guillermo Moreno le dejó al sistema energético argentino.