Mensajepor Gramar » Sab May 05, 2012 8:12 pm
TVPY (corto y mediano plazo)
energéticas argentinas y Petrobrás Brasil. (largo plazo).
Argentina crecerá +5% para el INDEC este año y le asigno alguna posibilidad a que supere el 3.5% en 2013. Sin embargo, es necesario corregir en forma importante muchas variables. Lo que pudo haberse solucionado con una "sintonía fina" hace un tiempo, creo que necesitará de una "sintonía gruesa".
Argentina está perdiendo competitividad industrial a peso redoblado aún con las tarifas industriales energéticas más bajas de la región. La pérdida de competitividad genera más temprano que tarde pérdida de empleo.
La inflación si bien aceita y dinamiza la economía en momentos calmos donde el consumo está totalmente retraído (por lo que es una herramienta brillante que tienen los Estados para alterar la conducta de los consumidores) es muy dañina si se la sostiene en el tiempo.
Argentina tuvo la "suerte" de poder sostenerla sin tocar el tiempo de cambio producto del colchón sommier cambiario post Duhalde, el igreso de divisas y la apreciación de monedas emergentes. Ahora bien, hoy en día el colchón es una colchoneta, el ingreso de divisas se mantiene, pero la emisión de pesos y el gasto ha crecido en forma exponencialmente superior a ello, perjudicando la disciplina superávita que Néstor alguna vez supo destacar, y Brasil ha dado señales de querer un real a dos dólares para evitar su pérdida de competitividad, y en consecuencia la creación/eliminación de empleo. Sin embargo, es conocido que a Argentina le beneficia un Brasil con un real más débil pero pujante. Ahora bien, un real más débil te llena de productos que si no los frenas a) te destroza, b) cerrás un % y si los industriales argentos no acompañan, recae en mayor inflación local y mayor atraso competitivo.
La inflación sostenida en el tiempo es veneno. El discurso oficial de que genera mucho consumo entonces el industrial entierra capital es una burrada. El industrial sabe que es insostenible y se guarda los dólares y aprovecha el boom de consumo mayormente por suba de precios, financiación, créditos a tasa negativa, etc.
Qué sé yo, es mi opinión.