Y, por si alguien desconfía de las encuestas, sólo basta observar lo sucedido en esta temporada turística, en la que se dieron registros que hacía muchos años no se veían.
Y esto es válido tanto para los destinos internos -con 10 millones de turistas en enero y ocupaciones hoteleras en torno del 90% (pese a los altos precios)- como también para los destinos externos, que recibieron 10% más de visitantes argentinos que en el período previo, en el que se había logrado un máximo.