Tomemos como ejemplo a los Estados Unidos. Allí conviven 2 sistemas: el de reparto obligatorio y el de capitalización voluntario, en muchos casos beneficio adicional que otorgan las empresas.
Para empleados el aporte personal es 6,2% e igual porcentaje para el empleador: 12,40% en total.
No se distinguen edades por sexo.
En la medida que el beneficiario decide atrasar su edad de retiro aumenta el beneficio –que cobrará por menos años por obviedad-.
Entonces: si se retira a los 62 percibe el 27% del ingreso en actividad.
A los 66 años, 38%.
A la edad tope, 70, cobra el 52%.
Salta a la vista que si no se ahorró por otra vía, el retiro será muy penoso.


.Como el gobierno NUNCA va a defaultear, DEBE vetar esa ley.