Recontrapodrido de las advertencias de parte del establishment que los salarios están fogoneando la inflación le pedí a un amigo data confiable de inflación.
Me pasó este completo trabajo con data desde 2002, que incluye el salario real año por año deflactado por un índice general (referencia para un consumidor medio) y un índice de alimentos y bebidas (AyB) más adecuado para consumidores de menores ingresos, que destinan la mayor parte a lo básico: comer.
Después de la pavorosa pérdida de poder adquisitivo de 2002 ambos indicadores se han recuperado, pero con marcadas diferencias: comparando con 2001, por IPC gral. arroja +6.4% pero comparando con IPC AyB...-23.1%!
De nuevo: el salario medido por poder de compra de alimentos es 77% respecto al 2001.
Para los gustan comparar en verdes, la alimentación aumentó 22% en dólares.
Como la economía es una moneda de 2 caras, la impactanta suba de los alimentos tiene un lado “positivo”: revertió la profunda crisis del agro de fines de los ’90, cuando los precios de sus productos estaban en el subsuelo y la preocupación más importante era tratar de refinanciar las deudas, cosa que no todos lograron y fueron a remate a razón 1.000 dólares la Ha., esa misma que hoy vale 8.000 o más.
Continuará.