buscando caminos nuevos
y me ensarté hasta los huevos
por elegir esa ruta.
Por vender unos cupernos
para comprar esos lotes
me etiquetaron el mote
de "infiel" camino al infierno.
Por ir y poner de frente
sin pensarlo demasiado,
pagué el precio del pecado
con mi cuenta comitente.
¡Recuperan los cupernos!
¡Baja y baja la garota!
¡Me martillo las pelotas
mientras me traga el averno!