Mensajepor atrevido » Lun Sep 09, 2013 9:57 am
Supongamos que hay diez cabañas
pequeñas en el bosque hechas de hojas de palmeras, y que una de ellas se
incendia. El deber de las personas residentes en las restantes cabañas es
apagar el fuego. Solo de esta manera sus cabañas estarán seguras. Esto se da
como una fórmula de comportamiento .Si ellos sólo tratan de
proteger sus propias cabañas, el fuego puede extenderse y quemarlas. Si
protegen del fuego a la primera cabaña, todas las demás estarán a salvo.
Así,
no debemos ser egoístas y comportarnos más desinteresadamente. Es
entonces cuando saboreamos la dulzura de una vida sin egoísmo. Así es como
está expresado.
Primero se empieza obedeciendo las reglas de tráfico, porque resulta que hay
un policía que vigila. Gradualmente, debemos crecer hasta el punto que
apreciemos la utilidad y amabilidad de las reglas de tráfico. Entonces, la
idea
del policía se debería desvanecer de la mente. Así es como tenemos que crecer.