Mensajepor JPK » Dom Jun 12, 2011 4:52 pm
› ALEJANDRO “PITU” SALVATIERRA, PRESIDENTE DE LA JUNTA VECINAL DE LA VILLA 15, CUENTA SU EXPERIENCIA EN SUEÑOS COMPARTIDOS
“Creó más de 700 puestos de trabajo”
Trabajó en la construcción de viviendas que hicieron las Madres de Plaza de Mayo en Ciudad Oculta. Dice que les dieron trabajo a los que todos rechazaban y que el proyecto dinamizó el barrio.
Por Laura Vales
–Decía que trabajan la misma cantidad de mujeres que de hombres.
–Las mujeres colocan cerámicos, son electricistas, levantan paredes, revocan. El método de construcción no es el tradicional, con ladrillos, sino que se usa una pistola con la que se pone el material. Yo he visto competencias de mujeres contra hombres a ver quién revocaba primero y ¡muchas veces ganaban las mujeres! (se ríe). Pero fundamentalmente lo que hace la fundación es tomar gente de los mismos barrios donde se trabaja. Cuando Sueños compartidos llegó a Ciudad Oculta creó más de 700 puestos de trabajo, entonces muchos pibes que delinquían, que tenían problemas de adicciones, que vendían drogas, consiguieron por primera vez ganarse la vida dignamente. Entrás a todo un mundo que no conocías. Muchos tendrían que haber visto la cara nuestra cuando nos dieron las tarjetas para ir a cobrar, nunca habíamos tenido una tarjeta para cobrar un sueldo. Nos juntamos veinte y fuimos con una compañera administrativa de la Fundación que nos enseñó cómo cambiar los códigos y esas cosas para usar la tarjeta.
Las condiciones de trabajo de la Fundación no se tienen en otro lado”. Como ejemplo, cuenta que su hija menor, Kiara, pudo nacer en una obra social. “El parto fue en un lugar espectacular, con todas las atenciones. Mis otros dos hijos habían nacido en el hospital público, con lo que eso implica. Uno se siente más digno... Mucha gente que estaba desocupada y se dedicaba a cosas malas ahora tiene una ocupación, cobra, muchas familias estaban dispersas porque había pibes que estaban metidos en el paco y las mujeres se habían ido con sus hijos, los dejaban porque estaban totalmente arruinados, pero ya con un trabajo se empezaron a ordenar en su vida, empezaron a cambiar, rearmaron su familia
–¿Cuál era el sueldo?–El de convenio, que hoy está entre 2400 pesos y 2600 para el ayudante de albañil. Otra tema de las condiciones es que hay un comedor donde todos desayunan y almuerzan. Las mujeres que trabajan tienen una guardería gratuita para llevar a sus chicos. Son cosas que se pueden certificar y ver, cualquiera puede ver la guardería, el lugar donde los obreros comen, las condiciones en las que se trabaja.
si hubo malversación no fue con el pago de los sueldos ni con los tiempos en que se tenían que hacer las obras, porque al sueldo lo cobramos y las casas se terminan a tiempo. Aparte, las condiciones de la Fundación, porque los pibes van, piden trabajo y nadie te pregunta nada, lo único que te preguntan es si tenés ganas de trabajar. Después, tenés que respetar las condiciones de cualquier trabajo, venir a horario, venir en condiciones de trabajar, respetar a tus compañeros. Si vos cumplís con las normas a ellos no les importa si tenés antecedentes, lo que les importa es que quieras trabajar.
Sergio Schoklender y otros utilizaron el nombre de la Fundación y se aprovecharon de la confianza que se les brindó para hacer cosas raras con la plata, que vayan a la Justicia y que paguen el error que cometieron como cualquier otro ciudadano, pero que el proyecto siga. Da mucha pena que todas las miradas estén puestas sobre un idiota capaz de hacer una cosa así.
la nota completa la pueden leer en Página 12 - El País