Las calificadora mandaban más fruta antes, cuando no avisaron del riesgo de los CDS (Credit Default Swaps), no alertaron sobre el riesgo crediticio de varias empresas que estaban por quebrar (AIG, Lehman, etc.), y no evaluaron correctamente el riesgo soberano de Grecia, Irlanda, EEUU, etc.
Ahora que están afinando un poco más el lápiz, ¿las acusan de tirar fruta?
Esto me hace acordar a cuando prohibieron vender en descubierto las acciones de las financieras, debido a que eso estaba causando el descalabro de las cotizaciones y el aumento del riesgo crediticio, cuando la venta en descubierto en realidad sólo es un síntoma de lo podrido que tenían los balances de esas empresas. No hay que olvidarse que vender en descubierto es más riesgoso que comprar de frente porque hay un costo de tiempo asociado (préstamo de dinero) y además el potencial de pérdida es ilimitado.
puma.ar escribió:Se ve mal que en Argentina multen a las opinadoras sobre porcentajes de inflación...será que directamente habría que prohibirlas como pretenden hacer en Europa con las opinadoras sobre riesgo?
Bueno a lo mejor las prohiben por vender fruta...y si probaran con multarlas para que no fruteen no sería un poco menos autoritario?
Jotabe escribió:La Comisión Europea, la rama ejecutiva de la Unión Europea, analiza restringir el poder de las deslegitimadas agencias calificadoras de riesgo.
A la propuesta de elaborar un marco normativo para regular su funcionamiento y la creación de una agencia de evaluación propia, se sumó ayer la posibilidad de prohibir por ley que esas empresas emitan análisis sobre las deudas soberanas de los miembros de la Zona Euro.
Las críticas de la UE a las tres firmas de origen estadounidense que concentran el grueso del mercado, Moody’s, Standard and Poor’s y Fitch, se profundizan a medida que las empresas reducen la nota de los títulos públicos griegos y portugueses a niveles considerados “basura” o advierten sobre un inminente default en esas economías.
http://www.pagina12.com.ar/diario/econo ... 07-08.html
07/07/2011
Casi casi se podría titular "La caída calificatoria del Imperio de Occidente".