Mensajepor gustino61 » Jue Mar 10, 2011 11:57 pm
Con el fin de la compra de bonos por la FED, el dólar y las acciones globales vuelven al radar
Richard Fisher advierte que votará por la interrupción del programa.
WASHINGTON (Market News) - Un alto funcionario de la Reserva Federal de EE.UU. advirtió el lunes que votaría para reducir o detener el programa del banco central para comprar bonos por 600 mil millones dólares, si se demuestra que es "manifiestamente contraproducente”.
El presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, Richard Fisher, que ha dicho en repetidas ocasiones que no apoyaría ninguna compra de bonos más después de que termine el programa en junio, dijo que dudaba que la adquisición esté haciendo mucho bien.
"Sigo dudando de su eficacia de tal manera que si en algún momento entre ahora y junio, resulta manifiestamente contraproducente, voy a votar para reducir o tal vez descontinuar eso", dijo Fisher en declaraciones preparadas para su entrega en la conferencia del Instituto de Banqueros Internacionales en Washington.
"Los tanques de liquidez están llenos, si no rebalsando. La Reserva Federal ha hecho su trabajo", dijo.
La FED lanzó su programa de compra de bonos en noviembre para ayudar a una recuperación económica que estaba luchando con un alto índice de desempleo después de la peor recesión desde la década de 1930.
Pero desde entonces, la economía ha mostrado signos de fortalecimiento con la tasa de desempleo cayendo cerca del mínimo de dos años, al 8,9 por ciento en febrero.
Los funcionarios de la FED se reunirán el 15 de marzo para discutir el programa de compra de bonos. En enero, Fisher votó, junto con el resto, por continuar con las políticas del Comité de Mercado Abierto.
En comentarios en la conferencia de los banqueros, Fisher dijo que no sentía que una mayor acomodación monetaria pueda ayudar a poner más estadounidenses de vuelta al trabajo.
"Bien podría retrasar la creación de empleo, si da lugar a expectativas inflacionarias", dijo, y agregó que quizá la política de la FED ha puesto en peligro el rol banco central al mostrarse que es "un cómplice flexible del Congreso y de los abusos de autoridad fiscal del Poder Ejecutivo."