Mensajepor boquita » Mié Ene 04, 2012 7:30 pm
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Comer y beber en Florianópolis cuesta casi el 95% más caro que en Mar del Plata, y en Punta del Este más del 115%, según un relevamiento periodístico
Costoso verano: descansar en Brasil y Uruguay cuesta el doble que en la Costa
El día a día para los turistas argentinos en Brasil y Uruguay es más del doble de caro que para los que eligieron la costa argentina.
Comer y beber en Florianópolis cuesta casi el 95% más caro que en Mar del Plata, y en Punta del Este más del 115%, según un relevamiento periodístico. Con Pinamar la diferencia es algo menor, ya que esta ciudad está un 21% más cara que "la feliz".
Las diferencias de precios varían según el producto e incluso en Florianópolis hay cosas con valores similares a los de las playas argentinas. Pero la gran diferencia la hace, por ejemplo, ir a cenar en un restorán, consigna el diario Clarín en su edición de hoy.
Algunos ejemplos: un porrón en un bar marplatense cuesta $22 y en Punta del Este trepa a $55. Una cena para dos personas, que en Mar del Plata se paga $210, en Punta del Este cuesta $410 y en Florianópolis, $520.
En tanto, el combustible es otra variable de ajuste: en Florianópolis el litro de nafta sale $7 y en Uruguay, $10 (el doble que en Argentina).
En veranos anteriores, detalla Clarín, la explicación principal de este fenómeno era que las monedas uruguayas y brasileñas se revaluaban ante al dólar y el peso argentino se devaluó. Pero ahora la principal causa es otra. La dificultad aparece para quienes llegan con moneda argentina: aunque los números oficiales marcan 4,60 uruguayos por cada peso argentino, en la práctica las casas de cambio pagan 3,50; es decir, se pierde el 31 por ciento.
"Hay más argentinos que traen su moneda, a diferencia de otros años que venían con dólares. Pero llegan sabiendo ya que el cambio no los beneficia, no hay sorpresas", dice al matutino Valeria Pinas, de la casa de cambio Varlix, sobre Gorlero.
"Compré pocos pesos uruguayos, como para tener algo encima. Vine advertido: me recomendaron usar la tarjeta para aprovechar el cambio oficial de los bancos", cuenta a Clarín Emilio Capocchio, que llegó a Punta del Este el primer día del año y se quedará todo el mes.
En el supermercado se pueden encontrar precios más accesibles, pero de todas formas superiores a los de otros años: una leche chocolatada chica se consigue por $7 en La Barra, y las gaseosas de 1,5 litro, a 18 pesos.
Si bien la mayoría de los restoranes, supermercados y hasta estaciones de servicio aceptan pesos argentinos, muchos comerciantes se aprovechan para hacer la diferencia con el cambio: lo toman aún por menos que las casas de cambio, a 3,30.
En Florianópolis el cambio desfavorable también se siente. El martes, un mozo le preguntaba a dos parejas argentinas que terminaban un sandwich en un restorán del centro de Canasvieiras si querían algo más para comer. La respuesta fue clara: "Sólo si viene otra hamburguesa de regalo".
Según los recién llegados a esta ciudad del sur brasileño, la gastronomía está un 10% más cara que el año pasado. Pero además, explicaron que se les complicó conseguir reales al cambio oficial, que el martes cerró en 2,33 pesos por real. En algunos cruces de frontera terminaron pagando hasta 2,80, un 17% más caro.
"Sabíamos que la compra de reales en la frontera estaba más cara, entonces decidimos comprarle a un arbolito en el centro de Canasvieiras a 2,75 por real", cuentan a Clarín Adrián (28) y Carolina (28), que viajaron en micro desde Córdoba.
Un grupo de cinco jubilados en el Mercado Público del centro de Florianópolis contó la clave para que no salgan tan caras las vacaciones en Brasil. "Los reales hay que traerlos de casa. Ni comprar en la frontera, ni acá, aunque lo ideal hubiese sido venir con dólares para no perder en el cambio", dicen Osvaldo y Enrique, mientras almuerzan unas empanadas a 5 reales, unos 11 pesos.
En las casas de cambio del centro de la ciudad, un real se consigue por $2,60. Pablo Hernández, por ejemplo, que viajó desde Chaco con su mujer y su hija, prefirió usar el tipo de cambio que le daba el cajero automático, unas décimas más de 2,60.
Para los más austeros, comer en la playa parece ser la opción. Ahí vale el "todo por tres reales" ($8), ya que por ese valor los vendedores ambulantes venden latas de cerveza, choclos y gaseosas. Sin embargo, los precios del centro de Florianópolis son bastante más caros: una cena para dos (sin vino) pisa los 200 reales ($520) y el medio litro de cerveza cuesta 9 reales, 23,40 pesos.