Cuando explotó la burbuja inmobiliaria en 2008 también median el riesgo y lo acomodaban para hacer negocio, hasta que reventó todo. Casualmente el riesgo país lo mide el JP Morgan Chase en colaboración con estas mismas empresas "Las "Big Three": Standard & Poor's, Moody's y Fitch" que antes del colapso asignaron la máxima calificación (AAA) a bonos respaldados por hipotecas basura.
La banca nunca pierde.