Si bien en la Casa Rosada expresaban la semana pasada que hasta después de las elecciones de octubre el material no sería devuelto a EE.UU., por lo menos dos factores habrían sido determinantes en los últimos días para cambiar la actitud de la Presidenta: por un lado, la decisión de la embajadora Vilma Martínez de cancelar la fiesta por la independencia de los Estados Unidos que históricamente se hace en la sede diplomática cada 4 de julio, y, por otra parte, la presión que ejerció Washington para bloquear cualquier acuerdo de la Argentina por la deuda con el Club de París. ( La nación)
Todo el revuelo que armaron para terminar así....y el objetivo? que inoperancia.